La historia que nos cuenta George R. R. Martín en la serie de libros "Canción de Hielo y Fuego" mejor conocidos como Game of Thrones, es una historia que se transforma a través de mucho tiempo. Los personajes tienen un arco dramático que no se desarrolla después de solo algunas páginas. De hecho después de 5 libros, Daenerys, que su principal objetivo era conseguir un ejército y una flota de barcos para invadir Westeros, todavía no logra obtener todo lo que necesita. En la serie de televisión que va más avanzada, ya sabemos que por fin logró embarcarse rumbo a Westeros a poner en marcha su plan original, pero tuvieron que pasar 6 temporadas para que este personaje pasara de ser una niña tímida y reprimida, a ser una guerrera que tiene la suficiente fuerza para conquistar un continente. Y lo importante es que hace mucho sentido. Si observamos con atención cómo se desenvuelve el personaje, se necesita de todo este tiempo para que podamos entender cómo llega a ser quién es y por qué toma las decisiones que toma. Si el autor no nos explicara todas las aventuras por las que pasó, los diferentes lugares que recorrió, las diferentes personas a las que conoció y lo que le aportó cada una, no entenderíamos como llegó a ser quién es. Y aunque tuvo oportunidades de arriesgarse con lo poco que tenía, hubo quién le aconsejara que no estaba suficientemente preparada para llevar a cabo su odisea. Podemos ver cómo Daenerys crece y madura a travez de 5 libros y 6 temporadas. Con esto quiero explicar que la paciencia es una virtud fundamental para alcanzar un objetivo importante. Y cuando vivimos en un mundo donde obtienes todo instantáneamente (descargas una película para verla cuando quieras, puedes comprar cualquier cosa y no tienes que esperar mas de dos días a que te lo envíen a tu casa, te sirven comida en 5 minutos) cada vez estamos más acostumbrados a que no es necesario esperar ni poner esfuerzo para obtener algo.

Hay otros que saben que tienen que trabajar, pero no se enfocan en lo que necesitan para tener el éxito económico que desean. Creen que porque les dijeron que estudiando una u otra carrera en tal o cual universidad les iban a pagar más merecen un sueldo alto, y ahora lo exigen, sin más. No se dan cuenta que para que les paguen más ellos mismos tienen que justificar lo que la empresa les paga, y lo que generen a la empresa es lo que relativamente pueden cobrar por su trabajo. Y a muchos les da coraje tener que esperar algunos años para ganar lo que gana su jefe, o el director, o el vicepresidente. Pero no entienden que el jefe y el director y el vicepresidente no entraron con ese puesto, ni lo ganaron en seis meses. Y los casos donde un empleado llega a escalar alto en poco tiempo, son casos extraordinarios y poco frecuentes. Tampoco se dan cuenta que lo que les paga la empresa no es solo dinero, también es experiencia, y seguridad, y comodidad. Porque de plano, si les parece injusto que les paguen un porcentaje pequeño sobre lo que producen, entonces deberían de ellos abrir su propio negocio y entender cómo es que se genera dinero; y aprender lo que es empezar de cero, y darse de topes cada vez que alguien con más experiencia te aplasta en el mercado, donde a nadie le importa quién eres ni dónde estudiaste, sino si les conviene lo que les ofreces y si están dispuestos a pagar por ello. Porque no es suficiente estar de moda, y se aprende de una manera no muy agradable que no es lo mismo tener éxito con un proyecto que con un video viral.
