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Amores

Una vida entera,
Oliendo rosas de un jardín.
Una vida entera.

Una sombra eterna,
Sin ver el sol de abril.
Una sombra eterna.

Un suspiro tuyo,
Una vida muy feliz.
Un suspiro tuyo.

Mariposa en un capullo,
Vida vivida y sin vivir.
Mariposa en un capullo.

Una estrella lejana,
Que no se puede alcanzar.
Una estrella lejana.

Una vida soñada,
Que no será realidad.
Una vida soñada.

Tormentosa sed saciada
Por un hermoso manantial
Valiosa joya encontrada

Flor engalanada
Tan frágil como cristal
Marchita por una helada.

Un lazo de hierro,
Imposible de vencer,
Un lazo del Cielo.

De Dios el sentimiento
Siendo enteramente El
Dar mas del cien por ciento

Un regalo sin defecto,
desear hacer el bien
El sol, el agua, el viento.

Lo que te hace ser correcto
Árbol que crece con la fe,
Un sincero “yo te quiero.”







En el día internacional de la poesía quise compartir uno de mis primeros poemas que me atreví a compartir.

Tranquilo, no hay prisa


Paciente, paciente
no tardo, te espero
no corras, no hay prisa
me canso, no puedo

estoy solo, no hay nadie
no veo, me asfixio
no hay lumbre, no hay aire
no hay cielo, no hay piso

camina, descansa
piensa, coordina
salida, esperanza
empieza y termina

ya ves… nada pasa
paciente, tranquilo
carnal, nada falta
y yo estoy contigo

aquí esta el sendero
aquí esta el camino
no salgas te pierdes
no sé estar perdido

una luz a lo lejos
ya veo, que alivio
allá voy; si tropiezo

me levanto y camino



José María Hernández Díaz
4 de Abril del 2002

voy a pensar en ti

voy a pensar en ti
esperando verte otra vez
esperando que cuando te vea
poder ver que te encuentras muy bien

voy a pensar que te abrigo
espero el día que lejos no esté
ese día de estar yo contigo
día alegre, y soleado también

ese día que escuche tu risa
y te abrace y te toque los pies
revivir tu sonrisa improvisa
siempre llena de vida y niñez

pues te quiero más tiempo conmigo
hasta el día que me vaya sin ti
y sentirme en paz y tranquilo
por haberte dejado feliz

desde hoy hasta que ese día llegue
te prometo quedarme yo aqui
hasta el día que cantes y juegues

te prometo pensar siempre en ti 




erotika

tired as bodies can get
feelings so hard to forget
numb mind and lips kissing sweat 
ready to leave as we met

tasting the tang of our souls
sweetness that springs from the core
goddess by god is adored
senseless, yet wanting some more

caresses start with a smile
wild groping game but not vile
fight fought with fierce yet with style
shutting the mind for a while

shocking bolts hitting the flesh
feeling alive as we thresh
burning but feeling more fresh
private good proof that we mesh

final blow hits with a roar
bodies exhausted and sore
end of the oldest folklore
feeling so light you could soar

eye contact only remains
bruises, emotional strains
rushing like blood in the veins
ready to start it again 



Cambio

La larga pausa, y la flor. El aroma y la ceniza.

Este viaje, lejos, a donde sabemos llegar,

y sabemos regresar. Sabemos... sé.

En el camino, los cerros verdes, luego marrones, luego...
grises.

Y verdes otra vez, cuando el sol vuelve a salir.
Como cada vez.

Salimos... voy. Volvemos... vuelvo.
Y nos reconocemos. Otros.

Rápido voy hasta donde no puedo ver más, y vivo rápido,
para poder volver pronto. Y vivir a placer.

Cansarme para descansar. Degustar para disfrutar.

Amando los cerros, el calor, la urbe y el rincón.

Irnos, a buscar nuestras
nubes, y tratar de no perdernos...
de no perderme.

Sudar y caminar, leer de nuevo y saborear.

Volver y buscar el ámbar;
tratar de decir que no, que ahí está... y saber que no.

Y regresar. Regresar, con otro rostro.


Cercavi me?





Ho guardato. Dapertutto.

Guardavo e guardavo, ma non c'era

quello che cercavo.


Da solo           in ogni posto.

"Che cerchi?" mi chiedevano,

ma non era la domanda giusta.

E io cercavo.


Dov'era? La luna.

    Dov'era? Il letto.

        Dov'ero io?


Ero al lavoro. Uscivo.

    Qui.    Lá.   Ma non c'era

                       quello che io cercavo.


"Che cosa stai cercando?"
 
       Niente!      Zitta!
                 
                    Non è la domanda giusta.

Sole.    No.

              Freddo,     no.

                                 Fiori.     Vino.    Aria.

No.    No.    No!


       Giornata dopo giornata.     Là.     Qui.
                   
                                                        Qui,      là.


Allora vado da solo.     Allegro.

Sorrido.

           Mi siedo      dal giardino.

                                            Riposo.

Il blu.

       Il aria.

               Il sole.

                       Il freddo.

Senza pensare.      Guardando in lontananza.



       E una sottile mano   accarezza il mio viso.

                      Bella.         Morbida.

  La   voce   dolce   mi   chiede

                       cercavi me?


Sorrido felice.


                              Sí. 









Un poco





un poco te extraño, un poco te siento
un poco te escarvo de mis pensamientos.
un poco te escribo, un poco te veo
un poco, no tanto, te escucho aqui adentro

un poco de espacio, un poco de tiempo
un cuarto de un vaso se llena más lento.
no es cuanto te hablo, no es cuanto te quiero
no es lo que te digo, sino lo que tengo

un poco, no es poco, es mas que un entero
un poco es igual que de más o de menos;
no es poco, ni mucho, ni acabo ni empiezo
es todo, es nulo, un vasto desierto

¿qué tanto es de falso?¿qué tanto es de cierto?
un poco, ¿mas cuánto se dice sin credo?
un poco de aire, un poco de cielo
un poco de ti, de tu piel y tu aliento

un poco me acabo, un poco tropiezo
un poco me salgo de mí, de mi fuego.
un poco inclinado, un poco derecho
un poco que hago, que haré y que he hecho

un poco que avanzo, y luego te espero
un poco de ti, de un trato sincero.
un poco, un poquito, un rito secreto
no hay tiempo vivido en ese tintero

un poco eres mia, un poco te dejo
un poco es mentira, mas no es mi complejo.
un poco de alivio, de paz y consuelo
un poco te miro, y me miro por dentro.



José María Hernández Díaz
19/Mayo/2008


Te quiero

                                   


                                       Pensé en ti cuando no estabas,

pude verte sonriendo

y acordarme de cuánto te quiero

para quererte aún más.



                         Porque cuando ya te hayas ido,

o tal vez me iré yo primero

te extrañaré mucho,                   mucho

hasta el momento de volverte a ver



y solo me quedarán tus recuerdos

     y quiero acordarme que te quiero

            para nunca dejarte de querer.



                                  Siendo tú más de lo que quisieras ser

                                                          y yo menos sin ti.




No me dejes que me muero

y no estoy listo para morir.



                                   Lejos de todo y de nada

                                   me sostengo de ti solamente

                                   y si te vas... que Dios me ayude

                                   pues solo Él me dará fuerzas para seguir



        Y seguiré pues no te habrás ido,

                       yo en mí te tendré largo tiempo

                       y cuando todo sea nada


estaremos juntos por siempre.




15 de junio del 2003


Cuan bella es la noche hoy,
cuan bella.
Llena de historias que mira y relata;
la mayoría, sueños que no la observan,
pero aun así
se viste de gala para aquellos, pocos,
que la admiran.

Yo observo, tranquilo, y recuerdo.
Y la gigante esfera,
luminosa y amarilla
me susurra en el oído, y me dice que me quiere.

Flores grises, nubes claras, luciérnagas intermitentes.
Haces de luz que nos marean
y les sonreimos.
Cálida compañía de quien te cubre con su escencia.
Color oscuro, que revela los espejos
y nos sumerge más en los lazos.

Amor que se respira,
melancolía que se escapa, y que nace
otra vez
desde el centro de mis nostalgias.

Humo color ceniza,
brillo ciego, opaco y lejano,
sombra púrpura bajo los ojos.

También las canciones de murmullos
llaman a la noche a quedarse
a vivir por siempre. Y la llaman bella.

Yo la acaricio, y sonrío
y le digo en su boca
que las estrellas me saben a azúcar.
Y ella me contesta...

Después, comienzo a cansarme
pero la noche ya me ha dado lo mejor de sí
y muere poco a poco, sonrosándose las montañas,
cuando la brisa nocturna suspira
satisfecha al saber
que hoy fue contemplada.

Torino, Italia
2004

Todavía


Aún cuando te sientas mal contigo mismo,
y te dé vergüenza verte al espejo;
aun cuando te apenas y te entristeces por tus actos

todavía se ve la luz en ti; todavía te admiro.

Aún cuando te alejas, cuando es difícil verte;
o cuando te escondes y no te distingues;
aún cuando te ciegas, o no quieres ver;

todavía alguien te cuida, todavía alguien te quiere.

Aún cuando te sientas desorientado, perdido;
y no veas a ninguna persona cerca;
aun cuando te sientas solo y desamparado,

todavía habrá quien te consuele, todavía estarás acompañado.

Aún cuando te sientas decepcionado por todos,
cuando pienses que ninguno te ayuda;
aun cuando sientas que nadie vale la pena;

todavía estaré ahí, todavía seré tu amigo.



José María Hernández Díaz
Septiembre 2 2004
3:18 pm

Si...

Si mañana no llegara
y me encontrara lejos de mi,

todo lo que ocurre seria una gota en el tejado

en un dia de tormenta torrencial.


La luz caería

como telón en un teatro,
y yo


dormido sin soñar ,
estaría detrás donde no brilla el aire


ni el cielo oscurece.




¿Sería triste? No se...

nunca lo sabría


Pero del otro lado del telón
donde el mundo aún gira,


la obra finita arrancaría suspiros y dentro del murmullo creciente,

alejandose, se dibujaría el sonido claro, diciendo:




¡qué bonito fue!





12 julio 2010

Nunca, nadie


Nunca nunca
Se presenta
alguien más como guardián

Ni en las malas,
ni en las buenas,
ni en el más salvo lugar

Nunca nadie
nos alienta
para no echarnos atrás

Nunca nadie
como ella
nos anima a levantar

Nunca hay
mejor consuelo
que el que pueda ella ofrecer

Nunca llega
ni del cielo
ese gusto de comer

A su lado
no hay tormento
ni la falta de mi fe

A su lado,
ni el infierno
es motivo de temer

Es ejemplo
de cariño
Ella me enseñó a querer

Y en mi vida
como ejemplo:
una imagen de mujer

Nunca nadie
llora tanto
cuando sufro de algún mal

Nunca llega
el alivio
de ningún otro lugar

Nunca nunca
en la tierra
se pudiera encontrar

Algún fuego
que caliente
como brazos de mamá





(dedicado a mi mamá adorada, que la amo con todo mi corazón)

José María Hernández Díaz
10 de Mayo del 2002

Alguna vez fui yo

Este es un poema que escribi hace algunos años; me gusta. Espero que lo disfruten.



Alguna vez fui yo

Alguna vez fui lo que ahora quiero ser.
Recuerdo haber visto lo que reconocí como mí mismo, alguna vez.
Todo estuvo allí.
Mas llegó el futuro, y en el camino encontré las piedras...
tropecé, caí, sangré...
y a pesar de todo, seguí.
Los caminos se borraron, se hicieron multiples e inciertos.
Fui perdiendo y ganando lo que, alguna vez, fue mio.
Todo cambió y se asemejaba más a mí.
Perdí lo que fui, gané lo que soy, pero en ambos lados del espejo,
siempre fui yo.
Tomé semillas sin saber de qué eran y, al cabo de un tiempo, germinó la planta que dejó sus raices en mi, y me hizo yo;
y aún las cicatrices era yo.
Asi, poco a poco, encontré lo que me faltaba
solo para darme cuenta que alguna vez lo tuve.
Y tiré lo que sobraba en el monte de ayer.
Aun me faltan semillas por encontrar...
nubes por derramar...
sangre por escurrir...
flores por pisar... y replantar,
notas por oir, cielos por cantar,

...llantos por reir.

Estoy perdido
en el laberinto que construí,
donde la salida es el principio,
y los miles de pasadizos son solo para saber que sí soy yo.

José María Hernández Díaz
Febrero 2007


Hablo al viento


Este es un poema que escribí hace algunos años. Mi maestra de redacción en la universidad nos pidió que escribiéramos un poema para regalárselo al final del curso. Como no sabía qué escribir, y no le quería regalar ninguno de los poemas que ya había escrito antes, compuse uno nuevo, porque me pareció lo más adecuado, y aparte para expresar un poco lo que significa para mí escribir, ya que era clase de redacción y la verdad es que me gustaba mucho esa clase. Entonces me puse a escribir, en la noche, versos simples que dijeran con pocas palabras y rimas sencillas un poco de lo que siento cuando escribo. Esto es lo que resultó:

Hablo al viento

La neurona en mi cabeza
muchas cosas que decir
de los temas que interesan
de las cosas por vivir

Muchos ojos, mucho tiempo,
mucho rato que perdí.
Mucho aire, mucho cielo,
mucha arena y jardín.

Hojas blancas, la corteza...
tinta suave, carmesí.
Con palabras de rareza,
sin sentido; hablo así.

Sutileza, hablo al viento
para nunca yo morir,
con concretos pensamientos
de lo más dentro de mí.

Con impulso y con certeza
con las ganas de salir
una a otra forman, letras,
los renglones que escogí.

Expresando lo que siento
por mis ganas de vivir,
sigo y sigo escribiendo...
nunca paro de escribir.


José María Hernández D.
(Mayo/4/2002)

Ese fue el poema que escribí para mi clase. Al principio solo lo hice para cumplir y no me importaba quedármelo o no, pero después de leerlo varias veces me gustó tanto, y me identifico tanto con este poema, que lo guardé con todos mis otros escritos que planeo conservar.

Yo sé que no es una obra maestra y que es muy sencillo como para tomarse como arte. Ni siquiera es mi poema favorito escrito por mí. Pero lo que me gusta es que refleja perfectamente mis sentimientos acerca de este tema.

Pienso que también explica un poco el porqué de este blog. Me gusta mucho escribir. Y aunque es posible que nunca llegue a nada más que redactar por puro placer sin ningún tipo de incentivo económico, no puedo dejar de escribir. Me encanta.
Saludos a todos.