Porque es uno de los últimos artistas mexicanos que supo triunfar haciendo lo que él quería y no necesitó de escándalos ni publicidad barata para llegar a lo más alto de la popularidad. Juan Gabriel se ganó lo que tenía, nadie le regaló nada y empezó desde los más humilde que alguien puede empezar.
Juan Gabriel escribió canciones que se quedan tatuadas en la cultura popular de México. Aunque hay gente a quien no le gusta su música o no le llama la atención, yo comparo su legado con el de Jose Alfredo Jimenez. Canciones como Querida, Se me olvidó otra vez y Amor Eterno son canciones que se van a seguir cantando por mucho años. Canciones que todo mundo conoce y muchas otras que la gente no sabe que son de Juan Gabriel y que hicieron grandes a otros artistas; porque Juan Gabriel también era un gran ser humano. Ayudó mucho a otros a conseguir el éxito que él tuvo, algo que hay que reconocerle a todo aquel que lo haga, sobretodo porque es una virtud rara en México. Le escribió a José José una de sus canciones más famosas, Lo pasado, pasado. También le escribió completamente a Isabel Pantoja uno de sus álbumes más famosos. Le escribió canciones a Luis Miguel, a Thalia y a Rocío Durcal.
Fue un artista nato. Escribía e interpretaba su música. Escribió muchísimas canciones de desamor, pero también de amor, y sobre todo acerca de disfrutar la vida. Muchas de sus canciones hablan simplemente acerca de ser felices. Fue una persona muy positiva a pesar de todo lo que le toco sufrir cuando era niño; escribió sus experiencias de todo aquello y lo compartió con su música. Sus letras que a veces pudieran parecer muy simples, contenían frases tan profundas que a todos nos hacían reflexionar de una u otra manera. Por eso era tan popular, realmente le cantaba a todos, desde el más humilde hasta el más educado.
Y por último, me parece importante recalcar que Juan Gabriel nunca dejó de trabajar. Murió después del segundo concierto de su gira a los 66 años. Un año antes también estuvo de gira, en 2013 se presentó por tercera vez en Bellas Artes, y un año antes dio 12 conciertos en el Auditorio Nacional. El año pasado sacó el segundo álbum de sus éxitos a dueto con otros artistas. Juanga era un apasionado de lo que hacía, tenemos mucho que aprenderle. Y ahora que murió se convierte en una leyenda, de las que no quedan muchas en nuestros tiempos. Todavía nos quedan Armando Manzanero y Marco Antonio Solis, pero Juanga será siempre una referencia de la música mexicana en todo el mundo.


