Un año en Saltillo


Hace poco menos de un año vine a Saltillo a trabajar en un proyecto. Desde Mayo estuve yendo y viniendo de Monterrey a Saltillo, y a finales de Junio renté un departamento y me vine a vivir por el tiempo que durara la construcción de dos naves industriales en Ramos Arizpe.


En un principio la idea me disgustó mucho. ¿Qué iba a hacer yo en Saltillo toda la semana? Claro, Saltillo está a solo 40 minutos en carro de Monterrey, pero aun así,  vivir en lo que yo consideraba un pueblo no me agradó demasiado. El primer obstáculo fue encontrar un departamento; no parece, pero encontrar un lugar para rentar puede ser muy difícil y desgastante. La empresa me iba a pagar la renta por lo que era necesario que facturaran el pago; aparte debía estar amueblado, que fuera para una sola persona, que no rebasara el presupuesto que me dieron, y que estuviera en una zona suficientemente segura para no tener que preocuparme de que la gente se diera cuenta que el lugar se quedaba solo los fines de semana (porque obviamente me iba a regresar cada fin de semana).  Por fin encontré un departamento en renta que cumplía con todos los requisitos y el 27 de Junio me traje parte de mi ropa, mi computadora, mi televisión y mi Xbox a mi “nuevo hogar” por los próximos meses.


Estoy acostumbrado a llegar a lugares nuevos sin conocer a nadie. Desde hace mucho tiempo que no me da miedo conocer gente nueva y empezar de cero en cuestión de vida social. Sin embargo nunca pensé que iba a batallar tanto para hacer amigos en Saltillo. De hecho nunca pensé que fuera a batallar en absoluto. Pero las primeras semanas que estuve aquí me sentía más solo que Robert Deniro en Taxi Driver. Llegaba a la oficina, que a diferencia de la de Monterrey donde hay mas de 60 personas con quien comer todos los días, en Saltillo solo había 10, y con nadie podía ir a comer porque todos llevaban su comida a la oficina. Ni siquiera los viernes, que en Monterrey la oficina se queda vacía porque todos salen a comer a algún lugar, había alguien que quisiera acompañarme para ir a algún restaurante. Entonces empecé a invitar a quien fuera a tomar cerveza después del trabajo… nadie nunca quiso.  Por eso empecé a regresarme a Monterrey no solo los viernes, sino los miércoles también. Estaba aburridísimo. Y claro, la idea que tenía de Saltillo no solo se confirmó, sino que empeoró.

Pero sucedió que mi hermana me dijo que el novio de una amiga suya vivía aquí, y que si me parecía me podía pasar su Facebook para que tuviera alguien con quien salir por cerveza. Y así fue como conocí a Gary, un gringo que llevaba 2 años en Saltillo, y que se juntaba todos los jueves en un restaurante de tacos y mariscos que se llama Don Tiburcio a tomar cerveza con sus amigos, ingleses y canadienses. Yo era el único que hablaba español, pero como quiera me aceptaron en su grupo. Y entonces por fin tenía algo que hacer por lo menos los jueves después del trabajo,  y cada semana iba a Don Tiburcio a tomar con los angloparlantes. American Gary, Chris, John (el papá de Chris), Dave, John del norte de Inglaterra, British Gary, Nate, Joe (the bison), Kevin, fueron las primeras personas que me ayudaron a distraerme un poco y socializar mientras estaba en esta ciudad. Me invitaron a un viaje de pesca, y a las fiestas que organizaban; incluso salí con ellos al viaje que hicieron a Monterrey por el cumpleaños de Irlanda, la esposa de Gary (ya después de que se casaron).  Me sorprendió que las primeras personas con las que hice amistad en Saltillo fueran extranjeros; pero la verdad es que así me sentía yo cuando llegue aquí.


De todas formas yo seguía tratando de convencer a los de la oficina que saliéramos una tarde por cerveza; no los pude convencer, pero un día escuché decir a una chava que se llama Angie, que tenía boletos para la premier de Pacific Rim, y como no iba a tener oportunidad de ir a Mty para ir al cine, sin pena me acerqué a preguntarle si le sobraba algún boleto para mí.  Me dijo que sí, y esa fue la primera vez que salí con los de la oficina a hacer algo diferente. Y de ahí salieron los eventos de ir al cine con boletos que le regalaban a Angie. Ya por fin tenía de qué platicar en la oficina con mis compañeros. Vimos The Wolverine, The Conjuring, Gravity y otras películas. Era lo más cercano a las relaciones de trabajo que tenía en Monterrey. No me quejo de esas salidas para nada, pero fuera de eso, no era requerido en ningún otro lugar.
Pero luego conocí a Rulo, que trabajaba en una de las plantas que estábamos construyendo y aunque ya no esperaba que nadie me siguiera la onda, un día pregunté (por no dejar) si alguien quería ir por cheve después del jale, y Rulo luego luego dijo ‘¡vamos!’. Me sorprendí gratamente por su actitud, por fin alguien me tomaba la palabra. Fuimos esa vez a un restaurante de pizza donde tocaban música en vivo, platicamos de muchas cosas y nos comprometimos a repetirlo pronto. Y días después llegó a Saltillo Juvenal, un amigo que ya conocía de Monterrey, pero que no me llevaba mucho con él. Se animó a salir con nosotros y así hice el segundo grupo de bebedores. Rulo, Juvenal y yo, salíamos los miércoles en la noche a cenar y tomar cerveza.


Una vez que logré que la gente de acá se abriera conmigo ya fue mucho más fácil agarrarle el gusto a Saltillo; porque en realidad la gente de aquí me cae muy bien. Hay muchísima gente que vale la pena. Las pláticas con la gente de la oficina: Emi, Kike, Angie, Fay, Lariza, Adriana, siempre eran muy divertidas, y otras muy interesantes, y le empecé a agarrar mucho cariño a la personas que llegué a conocer. Tomar un descanso en la oficina para salir a fumar y platicar un rato se hizo una costumbre muy padre. Empecé a conocer mejor a cada uno de mis compañeros e incluso la amistad se comenzó intimar.

Por último, conocí a un amigo con quien también hice buena relación. A Alejandro lo conocí en Mty en la fiesta de cumpleaños de mi amiga Marcela a las pocas semanas de cambiarme a acá.  Le dije que vivía en Saltillo y que no conocía a mucha gente; salimos a tomar una vez, y luego no lo volví a ver durante 6 meses, y en diciembre me mandó un mensaje para ir a un restaurante-bar a tomar cerveza con unos amigos suyos. Me sorprendió que me invitara porque pensé que solo había ido aquella vez para cumplir y salir del compromiso, pero pues acepté ir ese día y ahí conocí a su amigo Homero, que también se volvió mi amigo.

Todo esto me llevó a ya no solo dejar de ir a Mty los miércoles, sino que a veces me quedaba el fin de semana en Saltillo, y no volvía a Monterrey sino hasta después de tres semanas. Sobretodo porque cuando volvía a Monterrey me quedaba en casa de mis papás, porque ya no estaba rentando casa ahí, y no estuve muy a gusto de volver a vivir bajo las reglas de su casa. Me di cuenta que mi casa estaba en Saltillo ya.

El proyecto que debía de terminar en enero se alargó, y a principios de este año empecé a salir con mi novia, quién vive en Monterrey, y por esa razón empecé a pasar los fines de semana allá. También por esa razón me puse a buscar un lugar donde hacer ejercicio, y Alejandro me convenció de entrar al crossfit a donde él iba. Homero también entrenaba ahí, y a principios de marzo comencé a ir a un gimnasio a 10 minutos de mi departamento. El ejercicio me gustó desde el principio, y como no sabía nada de eso y no conocía a nadie, me presenté con el coach, para que supiera que era nuevo y me cambiara ejercicios para los que necesitara más experiencia. Y en los próximos tres meses conocí a varias personas del crossfit y me integré muy bien. Hacer ejercicio con otras personas es mucho más entretenido que estar solo. Homero, Alex y yo, que casi siempre entrenamos juntos, nos poníamos metas cada día para esforzarnos más. Bromeábamos mucho en el entrenamiento y el ambiente se hizo muy ameno. Poco a poco fuimos acostumbrándonos a entrenar juntos todos los días, y por lo menos una vez a la semana salir a cenar y tomar cerveza después de entrenar.
Todo esto fue lo que me llevó a sentirme parte de esa ciudad. No es solo vivir ahi, es convivir con la gente, conocerlos, conocer lugar donde pasar a comer, a tomar. Invitar a alguien a tu casa, que te inviten a la suya, y poder decir que pasaste un buen rato. 

A pesar de que la gente en Saltillo no es muy incluyente con gente nueva que llegue a su ciudad, tengo que decir que una vez que pude entrar en su ambiente, me trataron muy bien, y me gustó mucho vivir aquí. Y ahora puedo decir que hay muchas cosas que me gustan de Saltillo. Primero que nada: la diferencia en el tráfico. En Monterrey puedo pasar 40 minutos en la calle solo para llegar de la oficina a mi casa; aquí en Saltillo en 15 minutos llego al lugar más lejano donde quiera ir. El clima también es una gran ventaja porque a pesar de ser muy extremo los días de frío, no se compara con los calores de 45 grados en Monterrey. Y por varias razones, siento que la vida en Saltillo es mucho menos estresante y más cómoda que en Monterrey.


Ahora ya me regreso a mi ciudad, y sorprendentemente no tengo muchas ganas de volver. Tener tan cerca a Monterrey y poder estar ahí en 40 minutos, me hace preferir vivir tranquilo en una ciudad más chica y menos agitada, y regresar a divertirme allá los fines de semana. Pero ya terminó mi trabajo aquí, y ahora que regrese, ciertamente voy a extrañar Saltillo. Sobre todo a las personas. Me acostumbre a compartir platicas todos los días y sobretodo, siento que todavía tengo mucho que aprender aquí. Aunque creo que la razón principal es que me encariñé con la gente de esta ciudad.


La semana pasada me empecé a despedir de todos, y me dio mucho gusto saber que no solo yo voy a extrañar a mis amigos de aquí. En cada lugar me ofrecieron hacer una pequeña despedida. Incluso en el crossfit, el viernes los coaches pusieron un ejercicio extra por mi regreso a Mty, que es lo más cercano que tienen a hacer una fiesta de despedida. Se despidieron afectuosamente y me pidieron volver a visitarlos. También de parte de los angloparlantes, Chris me regaló una camiseta de Superman, de despedida. Y así con la gente con la que conviví, me propuse pasar un rato este último fin de semana, y con orgullo digo que todos se despidieron con mucho cariño de mí.


No esperaba extrañar tanto Saltillo cuando me regresara. Pero este año que estuve aquí, es una experiencia que se me queda tatuada en mi personalidad. Con gusto voy a visitar Saltillo de ahora en adelante, y al igual que presumo de tener amigos en otros países, ahora sé que puedo venir aquí y encontrar amigos que vale la pena visitar. Un poco de mí se queda aqui y un poco de Saltillo se va conmigo a Monterrey. Y entre carnes asadas, cervezas, ejercicio, trabajo, pláticas y bromas, voy vaciando el departamento en el que viví un año, y por alguna razón, no siento que estoy dejando Saltillo, sino que me doy cuenta que ahora pertenezco también a este lugar.



13 comentarios:

Mayra ZC dijo...

Chemaaa!!!! Te deseo lo mejor del mundo, me dio mucho gusto conocerte, espero en algún futuro nos volvamos a ver, recuerda siempre q aquí tienes una amiga!!!!! Y sigue con tus blogs están buenos xoxox

José María Hdz dijo...

muchas gracias mayra!!!! yo tambien te deseo lo mejor. gracias por los buenos ratos

Enrique Romero dijo...

Olvidaste mencionar que cuando llegaste a Saltillo eras el regio mamón y fresa (bueno aún lo sigues siendo... jaja) pero supimos "lidiar" con ello, lamentablemente esa fue la razón por la cual nadie te hablaba al principio my Friend 😬...

A final de cuentas Saltillo se volvió tu segunda casa y con el tiempo llegaron amigos de sobra.. Hoy por hoy ya sabes que soy el único disponible para salir a comer por que nunca llevo lunch...

Mucho éxito en las nuevas oportunidades y gracias!

Ánimo, seguimos hablando.

José María Hdz dijo...

jajajajajajajajaja ese fue un prejuicio con el que tuve que batallar, pero una vez que se dieron cuenta de lo buen pedo que soy, ya me quisieron por mi forma de ser y se les olvido que soy regio jajajajaja

Kerime Jalil dijo...

Paaaaaart! Super orgullosa de ti y todo lo q creciste con esta experiencia, no sabes el gusto q me da q Estes tan contento! Mucho éxito en tus nuevos retos y proyectos, sabes q te quiero mucho y espero verte pronto y q me presentes a robin! Un abrazo!

KJ

José María Hdz dijo...

Keri!!! Muchas gracias por tu comentario. Cuando nos veamos vamos a platicar un chingo de rato. Claroq ue sí, avisame cuando vayas a Mty. y nos vemos y te presento a Robin. Espero que estes muy bien. Un besote!

Emi Ovalle dijo...

Chema, Yo no te hice migas desde el principio porque ya sabes que 1. Soy muy distraída y 2. Siempre tengo 800 mil trabajo y me concentro y me desconecto bien gacho. Salir a tomar que más me hubiera gustado, en más de una ocasión te dije que cómo no nos conocimos antes porque hubiera sido muy diferente jajaja pero ahora al salir de la office tengo mil responsabilidades de las que no es fácil escapar y bueno, quizá pueda ser fácil pero ya sabes que yo tengo familitis y cualquier minuto que tengo libre quiero dedicarlo a mi esposo e hijos, pero lo que si te puedo decir, es que me dio mucho gusto conocerte, disfrute mucho las idas al cine, las salidas a comer, las comidas en la office, los cigarrette breaks jaja nuestras pláticas filosofantes y cuestionativas jajaja y también las borracheritas que compartimos las veces que me pude escapar. Chemita, te voy a extrañar muchísimo, la office no será la misma sin ti, desde que llegas la office se ilumina con tus chistes, tu música, hasta tus comentarios de chico migraña jajaja sabes que te llegue a apreciar bastante y que aunque no pude salir mucho contigo, los momentos que compartimos para mi fueron especiales, en mi casa tienes tu casa y queda pendiente la reunión que te prometí. Y bueno en mi de verdad tienes una amiga, ya sabes lo que pienso cuando las personas decimos esto, para mi no es solo por educación, yo lo digo en serio y aunque no me haya ganado todavía el ser agregada a tu Facebook real jajajajaja yo te considero mi amigo! jajaja Un abrazo, que ahorita te voy a dar en persona. Ciao!

Lariza dijo...

Chema !!!! yo no fui a tu despedida y creeme que moria por estar acompañándolos... solo me queda decirte que eres una gran persona, que de primera instancia la vdd te ves y te oyes algo sangroncito... pero ya que te tratee eres una persona Super, gran amigo, gran persona, objetivo, ( eso es lo mejor de ti ¨)¨muuuuy objetivo,... tus consejos eran super buenos.... que te digo, te aprecio mucho,... a pesar el cheque de Cristo que me hiciste pasar ! jajajajaja peroooooo eres una persona muy valiosa,.... espero que cuando vengas de visita te hagamos una pos despedida como ves??? jejeje para poder irss °°

Mil de suerte en tu nueva casa... porque pues trabajo es el mismo,... la vdd.. solo la casa y espero que nuestra amistad no haya sido de paso.. se te estima mucho mi Chema !!!

Gerardo Tapia dijo...

Las despedidas apenas están por comenzar! éxito Chema eres grande!

Anónimo dijo...

Hola José Maria.. ME alegra haber encontrado tu blog. Hay una vacante laboral en una de las sedes de la universidad de Coauhila en Saltillo. Me intersa, pero me tiene preocupado como esta la inseguridad en Saltillo. Se que todas las ciudades tienen lo suyo, pero al revisar notas informativas de saltillo me da un tanto de temor eso de los enfrentamientos de los narcos, levantones, etc.. Me podirias platicar como esta el asunto segun tu experiencia? me gustaria participar por la vancte, pero me detiene un tanto lo de la inseguirad.. por cierto, soy del estado de mexico..

Saludos y mucha suerte

Marce

José María Hdz dijo...

Hola Marce,
pues la verdad es que en todo el año que estuve ahí no pasó nada grave. Una vez escuché en el radio que hubo una balacera, pero no fue en ningún lugar donde transitara mucha gente, como sucedia antes.
Me abrieron dos veces el carro y me robaron algunas cosas, pero eso fue lo único que me tocó que me pasara. No está tan peligroso como antes, pero sí te tengo que decir que no hay policías por ningún lugar. Los militares se pasean por la ciudad de vez en cuando, pero policía nunca vi.
Una vez hablé para reportar desmanes enfrente de mi casa, me dijeron que iban a mandar una patrulla y esta nunca llegó. Lo bueno es que no era nada grave, pero sí me preocupó que de haber sido, nadie hubiera llegado a ayudar.
Creo que está muy parecido a otros lugares de Mexico, y mejor que los lugares peligrosos como la frontera o guerrero y michoacan

Anónimo dijo...

Hola José María, gracias por compartir tu experiencia...pronto me iré a vivir allá y la vdd estoy muy preocupada pero ahora entiendo el comportamiento de los habitantes de esa cd, mi esposo siempre me dice que son extraños y al igual que tú nunca tiene con quien salir y distraerse, pero me imagino que con el tiempo y cuando les agarremos el modo todo será diferente. Leerte me ha dado ánimos. Gracias

José María Hdz dijo...

¡Hola! que bueno que te sirvió y te gustó esta entrada. La verdad es que a cualquier lugar que vayas siempre debes de tratar de ver lo mejor. Yo vivo en Monterrey, y la verdad me encanta mi ciudad, pero hay mucha gente de fuera que viene y solo busca ver lo malo de la ciudad: así no los puedes ayudar, nunca les va a gustar por más que les enseñes lo bonito y que la gente sea amable con ellos.
Ánimo, mucha suerte en Saltillo.