Sentirse como turista



Justo leía, en un blog que frecuento, una entrada en la que la autora platicaba un poco su estado de ánimo. Un poco de no saber qué es lo que viene, ni estar contento con lo que uno hace o donde se está. Justo leía eso cuando en mi iPod empezó una canción que me gusta mucho: You are a tourist, de Dead Cab for Cutie. 

No sé si fue la canción, o el sentimiento similar que me está atacando estos últimos días, con todo lo malo que sucede en mi ciudad, en mi país. Pero me dieron muchas ganas de escribir de esto; acerca de cómo me siento ahorita. Estamos (yo y mucha gente) de luto por los eventos terroristas de los narcos hace algunos días, hablando siempre de la guerra contra la delincuencia organizada, del presidente, de la corrupción, de la crisis en Europa y en Estados Unidos, de las cosas malas, y yo con ganas de escribir algo positivo, de ver algo bueno, pero sin lograrlo. Hace mucho tiempo que no escribía en el blog, y cuando por fin pude concentrarme para armar una entrada, lo único sobre lo que podía escribir era sobre algo negativo. No estoy deprimido ni nada, y cuando platico con alguien de cualquier cosa que no tiene nada que ver con los temas que acabo de mencionar, se siente un alivio muy grande. Pero lo malo es que esas platicas y esos momentos son lo raro ahora. La mayor parte del día lo llevo estresado con el trabajo, con pendientes y con preocupación. 

¿Qué se hace cuando te sientes así? ¿Esperas a que se te pase? Eso es lo que yo hago normalmente. La canción de You are a tourist dice que hay que cambiar de aire, volver a empezar: cuando te sientes como un turista en la ciudad en que naciste, es tiempo de irse.  Y definir tu destino final, con tantos lugares a los que puedes llamar hogar. Porque cuando te ves como un villano en la historia que escribiste es fácil ver, que a veces las mejores intenciones necesitan ser rescatadas.

A mí me gusta releer mis libros favoritos. Escuchar música. Escribir. Y ahorita me dieron muchas muchas muchas ganas de escribir. Sin decir nada más que esto, lo que estoy escribiendo. Leer a Cy en su blog me hizo acordarme por qué escribo; como dije antes, escribo para mí, para desahogarme, porque no puedo no escribir. Es un alivio, una válvula de escape.

Y cuando pasa este momento, y estoy de vuelta en mi estado de ánimo favorito, contento, alegre, con entusiasmo, me gusta regresar y leer lo que escribí en estos momentos cuando uno no se siente del todo bien. Regresar y recordar que no siempre se está del todo feliz, por eso hay que aprovechar siempre y disfrutar al máximo cuando se está en una racha buena. Por que al final todo pasa, lo bueno y lo malo. Cuando se está de subida, hay que recordar esto para aprovechar al máximo el momento, y cuando se está de bajada, hay que recordar como le hicimos antes para sobrellevar estas etapas.

Y no les miento, sólo de escribir esto, me empiezo a sentir mejor.

Saludos, Cy. Te mando un abrazo cariñoso.

la casa alborotada



Hoy escuché un comentario de algún periodista, para mí desconocido, de los noticieros que aparecen a ciertas horas en la radio de Monterrey. El comentario decía en pocas palabras que ya 'esperamos' con ansias la salida de Felipe Calderón de la presidencia, y que por fin se iba a terminar el calderonismo, y que su gabinete se iría con él; que por fin se iba pero nos dejaba la casa alborotada, llena de problemas y que, si bien faltaba poco, la espera iba a ser larga porque ya era lo último.  Me quedé reflexionando cuánta gente piensa así aquí en México. Este sentimiento no es exclusivo de este comentarista que no aportó absolutamente nada con su comentario; así piensa muchísima gente que está o en contra del gobierno o simplemente harta de él, y, al igual que este comentarista, no aportan nada para mejorar el país. Comparar a nuestro país con una casa es muy acertado, pero decir que nos dejó la casa alborotada como si, antes de que llegara Calderón, hubiera estado ordenada y arreglada, me parece injusto, sin criterio y equivocado. La casa está alborotada desde hace mucho tiempo, y si bien Calderón no la ordenó, yo podría decir que sí la limpió un poco; no es suficiente, necesitamos limpiarla y ordenarla toda, pero Calderón no es para nada el único responsable.

Siguiendo con el ejemplo de una casa 'alborotada', yo propondría imaginar que hubo alguien que dejó entrar rateros y delincuentes a la casa que solo comían y bebían y estaban tirados viendo la televisión, ocupando espacios sin dejar a nadie que los quitara de su cómodo lugar. Ahí los dejaron todos los que vivían en esa casa sin decir nada; primero era uno y luego fueron más hasta que ya era imposible que la gente que trataba de mantener la casa limpia soportara tener a parásitos ahí, y hubo alguien que intentó poner orden y obligar a los rateros y delincuentes a ayudar para poder vivir todos mejor en la casa, pero estos, como tenían el puesto más cómodo sin tener que mover un solo dedo, reaccionaron con violencia porque sabían que los que trabajan no podían defenderse. Y hubo quien aprovechó a su favor la presencia de los delincuentes y que, a cambio de privilegios, se quejaron de quien quiso poner un orden, le echaron la culpa de 'alborotar la casa', le recriminaron que antes vivían en paz y con seguridad, cuando en realidad no era así, esperando que dejara a los delincuentes ocupar su cómodo lugar, y ellos seguir teniendo sus privilegios a costa de todos los demás que vivían en esa casa.

Lo mismo veo cuando escucho que alguien quiere echarle la culpa al presidente de violentar el país, como si los carteles, los secuestros, los grupos armados hubieran aparecido con la llegada del ejercito a las calles. Como si los Zetas, y todos los grupos criminales que mantienen secuestrada nuestra tranquilidad hubieran iniciado sus operaciones hace solo cinco años. Lo peor es que hay mucha gente (obviamente gente que está metida en la política) que le apuesta a que al presidente le vaya mal para poder después decir 'ya ves, él es peor que yo, por lo tanto te conviene votar por mí'. En Monterrey, hace algunos años, salieron a la calle gente encapuchada exigiendo el retiro del ejército. ¿A alguien le cabe duda que esa gente fue enviada por el crimen organizado? Creo que no. Entonces podríamos dudar también de los que se quejan de que el ejercito esté combatiendo a los criminales, ya que nadie prefiere que sean los criminales quienes tengan el control, porque a pesar de cualquier cosa, contra los militares si nos podemos quejar. Los narcobloqueos en mi ciudad no se los puedo reprochar al presidente, sino al alcalde de Monterrey y al gobernador de Nuevo León, ya que ninguno de los dos respondió con prontitud.  Los delitos que se cometen en las ciudades como Monterrey son asesinatos, robo de automóviles, asaltos, secuestros. Si las autoridades locales no evitan esos delitos y no brindan seguridad, no es por culpa del presidente, y no es por la guerra contra el narco, es por la ineptitud de los gobernantes locales. Si el gobernador o el alcalde no da resultados en cuestiones de seguridad ¿le vamos a reclamar a Calderón?

En México estamos acostumbrados a echarles la culpa a los demás. Es un gran error que comentemos; no reconocemos que nosotros mismos somos responsables de lo que sucede en nuestro país. Tenemos que darnos cuenta que es culpa de todos que el crimen organizado tenga tanto poder. Algunos tendremos más culpa que otros, algunos casi no tendremos nada de culpa, pero me queda claro que para que los criminales lleguen a tener tanto peso, no es por culpa de una sola persona, ni de un solo gobierno, sino que muchos tienen poner de su parte para permitir que los criminales crecieran y tuvo que pasar mucho tiempo para que se fueran haciendo de poder. Mientras no nos demos cuenta de eso, y sigamos echándole la culpa únicamente al presidente de la inseguridad en el país, no vamos a salir de ella. Hay que reclamarle a cada quien lo que le corresponde. Si los presidentes y gobernadores anteriores (y hablo de quienes nos gobernaron en los 80's y los 90's) dejaron crecer a los criminales, no le echemos la culpa al presidente actual de que ahora estemos pagando la factura. Si sabemos que los políticos roban dinero, y los justificamos diciendo que todos son así, o que no ganan el sueldo de alguien con esa responsabilidad y por eso pues no está tan mal, no podemos quejarnos de la situación actual. Si no nos informamos y solo escuchamos las respuestas cantinfleras de los políticos, no podemos quejarnos de que el país esté como está. Es culpa de todos que México esté hundido en la inseguridad. Pero el problema es que hay quien quiere mantenerlo así, y no somos capaces de identificar a esos personajes y reclamarles que ellos tienen más culpa por permitir que los crímenes se cometan para poder culpar a quien gobierna, y en eso están metidos todos los políticos; le apuestan a que le vaya  mal al otro, cuando a los ciudadanos nos importa poco de qué partido sea quien nos gobierne, mientras haga las cosas bien.

Los criminales, los narcos, los secuestradores, los delincuentes en general, deben estar muy contentos. Deben estar muy contentos de que la gente se queje del ejercito en las calles; de que le echen la culpa al presidente de la violencia en el país; de que estemos tan polarizados, como sociedad; de que nos aventemos la culpa los unos a los otros y no veamos que los delincuentes también culpan al presidente desde las tribunas, y que hay gobernadores y autoridades que también son delincuentes, y quieren que exijamos que nos dejen en paz, para delinquir a gusto.

La 'sub' más grande de México


México ganó la copa mundial en la categoría sub 17 del fútbol.  México campeón del mundo. Lo quiero escribir otra vez... ¡México campeón mundial!

Qué ejemplo. Qué muchachos tan valientes, tan entregados, tan llenos de coraje, y de hambre de triunfo.

No puedo dejar de admirarlos. Quisiera que todos los mexicanos volteáramos a ver a ese equipo y aprender. No sé ni por donde empezar a explicar por qué los admiro tanto.

Ya desde el miércoles pasado quería escribir acerca de la sub 17 por su triunfo ante Alemania: un partido cardiaco, digno de una final de copa del mundo (aunque fuera semi final); de ir ganando 1-0 a ir perdiendo 2-1, sacar la garra y no dejar de pelear para empatar quince minutos antes de terminar el tiempo regular; una entrega indescriptible con el jugador Julio Gómez, lesionado pero que no dejó de jugar  y entró de nuevo para anotar el gol de la victoria. Pero no es solo eso; son muchos factores que me hacen querer hablar de estos niños. 

Hoy, durante el partido de la final, un amigo me dijo 'qué bueno que anotó Gómez el tercer gol, porque si no nos hubiéramos ido directo a penales, y ahí nos hubieran ganado'. No podía creer ese comentario. Mi respuesta fue: tú sigues pensando como típico mexicano del pasado, vencido antes de intentar: ¿no entiendes que estos muchachos son ganadores? yo no sé que hubiera pasado si nos hubiéramos ido a penales contra Alemania, pero lo que sí sé es que no puedes pensar como si fuera un partido al que estás acostumbrado, simplemente porque no es una selección a la que estamos acostumbrados. Estos muchachos no son lo que uno esperaría después de haber seguido 6 copas mundiales de fútbol. ¿Cómo es posible que pensara mi amigo que en penales nos iban a ganar los alemanes cuando contra Holanda, aquí en Monterrey, el portero mexicano Richard González paró un penalty?

La selección sub 17 de México demostró que hay buenos deportistas en nuestro país y que podemos llegar muy lejos. 

Tengo que decir que todos los competidores tienen mucho mérito. Sin ser un experto, puedo decir que vimos muy buen fútbol en este torneo. Las ganas que le echaron, y el coraje que vimos es incomparable con el del fútbol profesional, al menos en nuestro país. Estos muchachos no dan un solo balón por perdido; pelean en todas las jugadas. Sin importar que les metan algún faul ellos siguen peleando en lugar de tirarse al suelo esperando que el arbitro marque a su favor. Sin importar el peligro en la jugada, entran con todo lo que tienen a pelear, no el balón, sino un gol que les de la ventaja. Pero no solo le echan ganas sino que juegan con una calidad que supera a la selección mexicana actual. Con un juego bonito, coordinado, de grandes jugadores, lograron victorias que pocos mexicanos hemos visto. 

Respeto muchísimo a los equipos contra los que jugó la sub 17 de México: Uruguay, Alemania, Francia, Holanda, etc. Todos dieron un muy buen espectáculo, y menciono estos equipos porque fueron los partidos más emocionantes para mi gusto. No dejaron de pelear el balón a la orilla del campo, incluso cuando aprecia que el balón iba  hacia afuera la jugada continuaba y de repente salía un jugador corriendo con la posesión del balón, siempre intentando terminar la jugada en algo grande. Eso es algo que se agradece como espectador. 

Pero lo mejor es que, aquí en México, podemos ver un ejemplo de que sí se pueden hacer las cosas bien. No es necesario hacer trampa, ser corruptos, ser abusivos. Aquí está el ejemplo de lo que se puede lograr cuando no somos indiferentes. Cuando pensamos más allá de nosotros mismos. A pesar de tener una excusa para no seguir, entrar y dar todo por el país. A pesar de creer que no importa lo que hagamos porque alguien más lo va a hacer mal, hacer el esfuerzo sin importar el resultado. Creer en nosotros mismos hasta el final. Saber que, como país somos un equipo: si nos va bien a algunos, nos va bien a todos, si perdemos, perdemos todos juntos. Esos niños no buscaron el uno a uno, o el cero a cero, jugaron siempre a ganar. Eso es lo que debemos aprender todos como mexicanos. Quitarnos esa pesada losa de pensar que todo siempre tiene que ser como antes; que nada puede cambiar. Que somos mexicanos y por eso todo lo hacemos mediocremente. Cambiar ese significado del termino 'a la mexicana'. Los mexicanos estamos a la altura de lo mejor del mundo. Ya lo demostramos en el 2005, ya lo demostramos en el 2011, en el fútbol, en el golf, en el atletismo, en el tae kwon do, en el box; ¿cuántas más pruebas necesitamos? 


Ya es hora de acostumbrarnos a los triunfos, de siempre esperar la victoria, de dejar de preocuparnos por los penales. Ya es hora de crecer.

Hay que querernos. Hay que darnos nuestro lugar. Hay que valorarnos. 

Felicidades a los chamacos. ¡Qué orgullo! ¡Qué ejemplo! ¡Hay que festejar! Somos campeones del mundo. 


X-Men, metáfora de problemas reales



El jueves pasado fui a ver X-Men: First Class. La película no me decepcionó en absoluto, la volví a ver el viernes. Con buenas actuaciones, buen reparto y excelente trama, la precuela de la saga nos muestra los inicios de la agrupación y los inicios igualmente de los enemigos de esta. Más a gran escala, muestra los inicios de la organización de los mutantes para influenciar en la politica internacional y llevar a cabo planes que los beneficien.

La película empieza con la escena exacta con la que inicia la primera película de X-Men del año 2000. En un campo de concentración en Polonia sucede una tragedia donde un niño es separado de su madre y al tratar de permanecer con ella desbarata una reja metálica sin tocarla. En la película original, después de ese suceso, nos adelantábamos a tiempos presentes cuando ese niño ya era un adulto mayor. En esta nueva película se muestra lo que sucedió después ahi mismo en el campo de concentración. Y lo que sucedía a ese mismo tiempo en otro lugar, donde Charles Xavier (el Profesor X), todavía pequeño, vivía con muchos lujos en Estados Unidos.

La película nos lleva a entender por qué Magneto tiene tanta rabia en su interior. El campo de concentración con los recluidos marcados con tinta en el brazo, nos muestra una clara comparación de la intolerancia que la Alemania nazi tenía contra los judíos, homosexuales y personas de color, con la intolerancia que se muestra contra los mutantes en la película. Esa metáfora me parece muy apegada a la realidad de lo que los humanos somos capaces de hacer cuando no entendemos que lo que nos hace diferentes no nos debe de molestar, porque en realidad no nos afecta.

Esta película me gustó mucho porque nos muestra los errores comunes en los que caemos como sociedad. Xavier quiere la armonía entre humanos y mutantes, pero no le gusta que sean diferentes,  incluso lo vemos inseguro de mostrar sus capacidades de mutante, y no acepta del todo a Mystique,  preferiría que ella no fuera azul y extraña. Magneto acepta a los mutantes tal y como son (un acierto que le da mucha autoridad moral) sin ponerles ningún 'pero', mas no acepta a nadie más que a los mutantes, lo que lo hace intolerante. 

Por otro lado vemos a los mutantes jóvenes que apenas están aprendiendo a vivir con sus mutaciones. Estos muestran las diferentes formas de afrontar los problemas comunes que cualquiera llega a sentir cuando está madurando. No ser aceptado en la sociedad y tener que ser parte de ella. Aparte de tener poderes que te hacen superior pero que tienes que aprender a controlar y a ejercitar para poder sacarles provecho. Estas situaciones hacen de esta película un ejemplo de lo que vemos regularmente en el mundo. Así somos. 

Creemos que lo que nos molesta de otros es su creencia religiosa, o su visión izquierdista o de ultra derecha. Creemos que nos molesta un color de piel, una nacionalidad o un determinado grupo social. Pero lo que en realidad nos molesta es la intolerancia que esas personas tienen hacia los que no creen lo que ellos creen, los que no ven las cosas desde su punto de vista, los que nos ven sospechoso por no ser su mismo color, o porque no pertenecemos a su circulo social. Nos criticamos los unos a los otros diciendo que no nos cane bien porque nos juzgan antes de conocernos, sin darnos cuenta que es lo mismo que hacemos con los demás. Y damos por hecho que no se puede cambiar al mundo entero, y por lo tanto no vale la pena hacer el esfuerzo. Mejor lo arreglamos a nuestra manera, pésele a quien le pese. Nos encerramos en un círculo vicioso difícil de romper.

En esta historia de X-Men hay tres tipos de personas, los humanos que creen que los mutantes no deben de existir, los mutantes que creen que los humanos no deben de existir, y los mutantes y humanos que creen que todos podemos coexistir. Si analizamos las razones de cada uno veremos que los que menos tienen razón son los humanos intolerantes, y esto lo hemos visto siempre a traves de la historia, las minorías siempre son víctimas. Pero luego viene el segundo grupo, el de las minorías que se sienten agredidos por cualquier cosa que tenga que ver con el tipo de personas que los agreden, incluso si lo único que los vincula a ese grupo es su apariencia física. Y para tratar de calmar las agresiones están los de en medio, que se dan cuenta de que ninguno de los dos primeros grupos tiene la razón. 

X-Men: First Class me pareció una excelente historia. La explicación del pasado de los personajes principales del universo de los X-Men nos hace ver sus raíces, sus razones de ser como son; sus cicatrices. La película es divertida, entretenida, con buenos efectos y, mejor aún, con efectos especiales justificables. Me hizo reír, me dio angustia en algunas partes, me hizo sentir lástima por algunos personajes, pero sobre todo me hizo reflexionar sobre lo que nos lleva a odiar a otros, pero más importante, sobre lo que nos lleva a querer ser mejores y luchar contra las adversidades que nos toca vivir.

Un saludo a todos los que disfrutan de este tipo de películas.


X-men First Class

Hoy tenía ganas de escribir acerca de un gusto personal. La franquicia de películas de X-men. Bueno, en general los X-men me han gustado mucho desde que los conocí, pero como la nueva película se estrena el próximo viernes 3 de Julio, y estoy muy emocionado porque se ve muy buena por lo menos en los avances, pues quiero hablar sobre las películas que han salido de los X-men.  

Soy fan de los comics desde que era chico, y cuando me enteré que habían hecho una película de los X-men, en el año 2000, pensé que me iba a decepcionar mucho. Quería ir a verla solo para ver qué era capaz de hacer el director con una historia muy fantástica: me llevé una gran sorpresa cuando al comienzo de la película vemos un campo de concentración en Polonia en la Segunda Guerra Mundial donde un muchacho desarrolla poderes invisibles que nadie puede explicar.  Vi que no solo contaban la historia de personajes fantásticos con poderes sobrehumanos, sino que incluían problemáticas reales con situaciones apegadas a la realidad y explicaciones razonables para los detalles del comic que los hacen parecer superhéroes (uso de uniformes, cascos, accesorios, et cetera). El desarrollo de los personajes con sus objetivos personales y sus personalidades dio como resultado una de las mejores películas de superhéroes que he visto. Explico: la trama de los X-men trata de la lucha por igualdad entre humanos normales y mutantes que supuestamente están un paso mas adelante en la evolución humana. Estos mutantes llamados homo superior nacen con un cambio genético que les da habilidades diversas como crear campos magnéticos a voluntad, leer y controlar mentes, controlar el clima, lanzar rayos de energía a través del cuerpo, cambiar de forma física, etc. En el universo de los X-men los humanos discriminan a los mutantes por parecerles peligrosos, diferentes o simplemente por miedo, lo que resulta que los mutantes se conviertan en una minoría luchando por sus derechos humanos. Hay grupos que buscan la igualdad entre mutantes y humanos (X-men), y otros que quieren imponerse por la fuerza para no ser tratados diferentes (Magneto, y su hermandad de mutantes), con el argumento que son ellos quienes están adelantados en la cadena evolutiva. Estos conflictos hacen referencia a los actuales problemas de discriminación a los homosexuales, y por la muy común discriminación racial (antes más marcada y agresiva).

Las primeras dos películas de X-men, dirigidas por Bryan Singer, son las mejores dentro de la franquicia. La trama de ambas se desenvuelve con pocos personajes (que facilita identificarlos y entender sus formas de actuar y de pensar) y con una situación creíble, e inteligente. Los antagonistas no son malos sin razón; sus justificaciones a veces pueden parecer razonables y hasta podemos llegar a estar de acuerdo con ellos. Los protagonistas no son correctos al 100% y es fácil identificarse con sus conflictos internos. Los diálogos por otro lados, también son excelentes, dejando al espectador reflexionar por sí solo y proponiendo decisiones que no caen en blanco o negro, sino matices de gris.

En X-men (2000) el conflicto se da entre el profesor Xavier, líder de los X-men, y su enemigo Magneto, líder de la hermandad de los mutantes. Ambos fueron amigos de jóvenes y sus diferentes ideales los llevaron a ser enemigos acérrimos. Magneto planea una forma de convertir en mutantes a los lideres de los países que se reúnen en una cumbre de las Naciones Unidas. Su intención es que los gobernantes internacionales sean mutantes y así legislen a favor de ellos. El plan tiene consecuencias muy negativas que se explican en la película.

En la secuela de X-men (X2, o X-men: United, 2003) la hermandad de los mutantes, piden ayuda a los X-men para atacar a un enemigo en común: un militar que pretende deshacerse de todos los mutantes del mundo obligando al profesor Xavier (el telépata más poderoso del mundo) a utilizar una maquina que amplifica su poder mutante y le permite asesinar a las personas con las que esté conectado telepáticamente. Esta trama difiere mucho de las situaciones tradicionales en las películas donde el bueno siempre es bueno y el malo siempre es malo. Aquí podemos ver como el antagonista no tiene intenciones tan erradas, sino que más bien son los métodos que usa lo que lo hacen un criminal. Y se ve también cómo los buenos tienen que pelear contra dos frentes, los mutantes que quieren imponer su superioridad, y los humanos que los detestan y quieren acabar con ellos.

Las dos películas son excelentes si se es indulgente con las obvias explicaciones fantásticas para la ambientación de la trama, como los poderes de los mutantes, la invención de maquinas absurdas y las inconsistencias sobre algunas habilidades sobrehumanas.

Después de esas dos películas, cambiaron de director, y el resultado fue la pésima tercera parte de la saga (X-men: The Last Stand, 2006), que a pesar de ser muy entretenida, llena de acción y efectos especiales, tiene una trama simple y pueril. Los personajes no concuerdan con lo que nos presentan en los primeros filmes y el desenlace es ridículo. Luego sacaron otra película (X-men Origins: Wolverine, 2009) que fue lo mismo que la tercera parte de la saga, con personajes muy sencillos, sin diálogos inteligentes y muy hollywoodense. Pero siempre tratando de apegarse a la línea de la historia original.

Ahora, vuelven con una cuarta película que intenta ser una precuela de las otras tres películas que hemos visto. Lo interesante es que todos los actores son distintos a los originales, pero varios personajes son los mismos. Vemos al profesor Xavier más joven, en los tiempos en los que conoció a Magneto y que se hicieron amigos. Se lleva a cabo en los años sesenta, en pleno apogeo de la guerra fría, y aunque hay muchas inconsistencias con las otras películas (las edades de algunos personajes no corresponden), se muestra una mucho mejor propuesta para explicar una historia y una trama que envuelve a los personajes respetando sus identidades y personalidades. 
En esta película veremos cómo se conocen Xavier y Magneto, cómo se hacen amigos y como se rompe su relación por tener ideas diferentes de cómo llevar a cabo los planes. Se verá a un Xavier más egoísta, menos noble, menos sabio que lo que conocemos por los otros filmes. Vamos a ver como Magneto cambia de un ideal más correcto a querer imponer su superioridad por la fuerza, teniendo conflictos con su amigo y aflorando la soberbia en su personalidad. Otro personaje que no aparece por primera vez (de los mejores personajes de la saga, para mí gusto) es Mystique (Mística). El personaje de Mystique es una especie de mujer con rasgos de reptil azul que tiene el poder de tomar la forma de cualquier persona y hablar como ellos también. Esto lo hace un personaje muy práctico para los planes de los mutantes malos. En esta película vamos a ver cómo tomó esa actitud vengativa y agresiva. Va a cambiar de ser una tímida adolescente a una manipuladora mujer con inteligencia para llevar a cabo sus planes. En la segunda película, X2, hay una parte donde un personaje le pregunta a Mystique ‘si puedes tomar cualquier forma, ¿por qué no te quedas siempre disfrazada para parecer normal?’ y su respuesta es ‘porque no deberíamos de tener que hacer eso’; claramente respondiendo que aparentar ser algo o alguien que no eres no es la solución al problema de ser aceptado o rechazado por la sociedad. Esta es una de los diálogos que más me gustan de las películas de X-men y que me hacen reflexionar, y en esta película al parecer hacen referencia a esa frase al poner a Mystique en una situación en la que ella desearía ser normal y parecer una persona como cualquier otra.

También es interesante que vamos a ver una película de X-men donde Wolverine (personaje central-aunque no el más importante- en todas las películas) no aparece. Esto es interesante porque Wolverine ha servido como personaje de referencia sobre el cual se guía las tramas de las peliculas; inclusive la última entrega de esta franquicia se trataba absolutamente de él.

 Eso es lo que espero de esta película que se estrena el próximo viernes. Personajes con personalidades con las que te puedes identificar, situaciones sin una solución definida o una decisión fácil de tomar. Diálogos inteligentes y desenlace atractivo. Ya escribiré lo que me pareció la película cuando la vaya a ver el próximo fin de semana.

Este es el trailer de X-men: First Class, y abajo hay más links para ver escenas de la pelicula.


"- Listen to me very carefully, my friend, killing will not bring you peace.
  - Peace was never an option."



http://youtu.be/B9bVb92mJ1A
http://youtu.be/n5zom_0WcFw
http://youtu.be/tNObWbgBVZs
http://youtu.be/AZyX1YwPIyU
http://youtu.be/-dRuwBwnmsU
http://youtu.be/YCnzhmHMWPM

Milena = Mila

Milena:


Milena = Mila = Milada = Milana = Miladena = Milanka = Mileena = Mlada = Mladena


Significa 'la elegida y bella como el sol'.


Interesante, ¿no?

Los esclavos de la moda

Cuántas veces hemos visto una foto de nosotros después de 10 años y decimos 'cómo es posible que me pusiera eso' o 'por qué me peinaba de esa manera'. Dos características importantes de la moda son que no es universal, y que siempre es pasajera.

Un amigo me enseñó hace poco un video de una nueva moda en Matehuala y otros pueblos de México, se llaman las botas picudas. Para que entiendan de lo que hablo es indispensable ver el video. Pero a grandes rasgos, son unas botas con el  el pico de la punta mucho más marcado que las botas normales. Estas botas se volvieron muy populares y las personas empezaron a pedir botas con picos cada vez más largos. Verán en el video lo largos que pueden ser estos picos, incluso los pueden agarrar con las manos sin necesidad de agacharse. Hicieron muchos modelos, con diferentes colores y diferentes diseños. Como muchas otras prendas de la moda, la funcionalidad y la comodidad pasan a segundo plano.


Estuve leyendo los comentarios del video, y otros comentarios de un articulo que publicaron al respecto de las botas picudas en Yahoo. La mayoría criticaban fuertemente a quienes usan este calzado. Los llaman nacos, ridículos, ignorantes (no entiendo qué tiene que ver usar botas raras y ser ignorante), incultos y otros adjetivos igualmente despectivos. Con esto no solo muestran su intolerancia sino también una soberbia y un egocentrismo desmesurado. Aparte de que me parece que dejan salir una rabia injustificable: algunos comentarios que leí decían algo como 'ojalá que se mueran'. No creo que quien escribió eso quiera que se mueran de verdad, pero aun así, escribirlo y expresarse de esa manera me parece que no es bueno para nadie. Aparte de que se expresan de ellos como si los fueran a ver cada fin de semana en el antro al que van. Estas personas viven en otras ciudades, y como son de una clase social económicamente más baja quienes los critican se sienten que son mejores que ellos.Yo en cambio critico a los que critican, en el sentido de que ellos se visten de la manera que otros les dicen que está bien vestirse, como los artistas, la gente famosa, o simplemente los diseñadores. Seguramente les gusta lo que compran y cómo se visten esas personas y por eso lo imitan, pero ¿por qué piensan que eso está muy bien, que no es naco, si para otras personas puede parecer ridículo? Nunca he entendido eso, por qué pensamos que la moda de otros es de nacos y la nuestra no. 

En Asia no se visten igual que en Europa, e incluso en Europa en diferentes países se visten muy diferente. En estos tiempos, por la globalización, cada vez es mas homogéneo, pero las diferentes modas se notan hasta en una misma ciudad. No es raro escuchar que saben (o piensan) que eres de cierta zona por como te vistes. Así somos, nos gusta seguir tendencias.

Hay muchos ejemplos de ropa que se usaba o incluso que se usa hoy en día, pero que no se clasifica como 'naca' pero que es igual de ridícula. ¿Por qué a Lady Gaga no le dicen que es naca, o ignorante o inculta? Me imagino que tiene que ver con el dinero que maneja. Y yo antes la criticaba, porque me parecía que solo quería llamar la atención. Pero siempre la escucho decir que así le gusta vestirse, y como solo tenemos su palabra, pues le creo, y me da gusto que no siga modas, y más bien invente su propia moda. 

Una amiga mía fue a una boda en Escocia, y me contó que allá se acostumbra (o más bien es la moda) que las mujeres usen algún adorno de plumas en la cabeza. Claro que mi amiga no quería usar nada porque le daba pena salir en las fotos con plumas en la cabeza, pero al final aceptó usar un adorno sencillo porque si no lo usaba iba a ser la rara de la fiesta. Ese es un ejemplo de lo que llegamos a hacer porque así lo dicta una norma no escrita del ambiente en el que nos movemos. 

Aquí hay varios ejemplos de como la moda nos va manejando para que pensemos que está bien usar varios atuendos:


Reto a quien sea a que se vista así para salir a la calle sin que le dé pena. 





Y a quienes son de mi edad, les recomiendo ver películas ochenteras y noventeras para que se acuerden de cómo nos vestíamos entonces, y que piensen que jamás se les ocurriría vestirse así hoy para ir a ningún lado que no sea una fiesta de disfraces. 

El punto es que no me gusta que la gente critique a otros por cómo se visten, sobre todo porque no les afecta en nada; ni los tienen que andar viendo, ni los tienen que imitar, ni les impide vestirse de cualquier manera que quieran. A mi antes me molestaba mucho la moda, porque me parecía falso y de personas no pensantes el vestirse igual que todos y vestirse para llamar la atención usando cosas caras que a final de cuentas dejas de usar cuando pasa el tiempo, esté o no esté desgastada la ropa. Pero ahora ya no critico la moda, porque es cuestión de gustos. A mí me gustan muchas cosas en las que gasto mi dinero y que otras personas pueden pensar que son superfluas,  pero al final, es mi dinero y yo gasto en lo que a mí me gusta y que está dentro de mis posibilidades. Lo que sí trato de evitar al máximo, es criticar los gustos de los demás. Mientras no afecten a terceros cualquiera puede vestirse como quiera, escuchar la música que quiera, ver las películas que quiera e ir a donde quiera. Lo que sí critico es la razón de hacer o no hacer algo. Si escuchas música extraña porque quieres aparentar ser diferente, estás en tu derecho, pero me parece hipócrita. Si te vistes con ropa cara solo para demostrar que puedes pagarlo, me parece tonto. Si vas a ciertos lugares para que te vean y que piensen algo de ti, me da lástima. Pero si cierto grupo de personas que normalmente usan botas para salir a cualquier lado, empiezan a usar botas más picudas, y les gustan, y empiezan a utilizar botas con picos cada vez más largos, porque ya traen en la cabeza esa moda, verdaderamente no pudiera importarme más. Qué bueno que usan lo que les gusta. Me parece auténtico, algo que muchas personas no pueden presumir. 


A mí no me gusta la moda de los 'emos' ni de los 'punks' ni de los 'hippies', tampoco me gustan las botas picudas, pero si a ellos no les gusta como me visto yo ¿me importaría que me lo hicieran saber? La respuesta es 'claro que no', entonces por qué criticar y llamar ignorantes o incultos a quienes se visten diferente si hacen exactamente lo mismo que nosotros. 

¿Piensas como mono?

No es nada nuevo que gente adulta, sobre todo los adultos mayores, se quejen de lo que los jóvenes hacen, sobre todo cuando lo que hacen no lo hacían ellos cuando eran jóvenes. Esta vez fue Mario Vargas Llosa, premio nobel de literatura 2010. En una entrevista que publicó la revista uruguaya Búsqueda, Vargas Llosa criticó a los jóvenes que escriben con abreviaciones y mala gramática para enviar mensajes escritos por internet. Lo que dijo fue esto:

"Si escribes así, es que hablas así; si hablas así, es que piensas así, y si piensas así, es que piensas como un mono. Y eso me parece preocupante. Tal vez la gente sea más feliz si llega a ese estado. Quizás los monos son más felices que los seres humanos. Yo no lo sé"

La declaración me da pena. Siempre me han dado pena ajena los prejuicios, las afirmaciones falsas o sin fundamentos, y los insultos sin sustento. ¿Por qué piensa Vargas Llosa que alguien se pueda rebajar al nivel de un mono por escribir 'ke' en vez de 'que'? La crítica me parece de la talla de una persona anticuada, reacia al cambio. Se le olvida al señor Vargas Llosa que el lenguaje está hecho para servir a las personas y no al revés. Si escribes con errores ortográficos, gramaticales, de sintaxis o con cualquier tipo de falla, te expones a que el lector no te entienda, sin embargo tachar de monos a quien escribe así, aludiendo que habla como escribe y piensa como habla, me parece simplemente ridículo. Sencillamente, si digo 'ke' o 'que' se escucha exactamente igual. Si digo 'no sé' pero escribo 'no c', ¿acaso cambia lo que dije? El mensaje mal escrito tiene como fin abreviar palabras que se entienden de todas maneras, y es obvio que si dices una palabra larga y la escribes corta, no estas hablando como escribes.

El lenguaje lo inventó el hombre, y está al servicio del hombre, no al revés. Que los jóvenes hayan adecuado la escritura para facilitar y agilizar su uso en los medios electrónicos y redes sociales, no quiere decir que piensan como monos, ni que su capacidad intelectual es inferior a quien escribe debidamente a toda hora y en cualquier medio. Si Vargas Llosa dijera que ese modo de escribir ya invadió los libros y las publicaciones oficiales del gobierno o de las escuelas, entonces me parecería muy peligroso y estaría de acuerdo con él, no en que nos rebaja al nivel de los monos, sino que sería preocupante. Tal como escribí en la entrada anterior, escribir bien es esencial para ser entendidos, y esto aplica para cualquier caso y para cualquier persona; pero si los mensajes que escribimos tienen un solo destinatario y ese destinatario nos conoce y sabe de lo que estamos hablando, no hay necesidad de ser estrictamente correctos en la forma de escribir.

Muchas veces escribimos mensajes de texto por el celular con la frase 'ke paso', y lo que en realidad queremos decir es '¿qué pasó?', sin embargo no he sabido de absolutamente nadie, ni siquiera de algún rumor en el que alguien se haya confundido y no entienda que 'ke' significa 'qué' y que confundan 'paso' con 'pasó', y que pregunten a qué paso se refieren, o quien dio ese paso, o piensen que quien escribió va a pasar. Para nada. El mensaje es obvio y el destinatario está preparado para decifrar lo que dice ahi.

En mi opinión la queja de Vargas Llosa es un berrinche que no da ningún fruto. No se puede evitar que los chats y las redes sociales utilicen ese tipo de escritura. La historia ha demostrado que primero se adecuan los lenguajes a los errores que los errores se eliminen por no pertenecer al lenguaje correcto. Y el ejemplo más obvio es que todos los lenguajes cambian. Nosotros no hablamos como la gente de hace 50 años, ni esa gente de hace 50 años hablaba como la gente de hace 100 años. Y así sucesivamente. Solo que ahora nos damos cuenta más rapido, y los cambios son evidentes porque todos estamos conectados. Los cambios en el lenguaje los dan los menos educados. Y es gracias a los menos educados que ahora existe el español, el frances, el italiano, el portugués, y todas las lenguas romances. Si no fuera por la gente que no seguía las reglas gramaticales, todos estaríamos hablando latín el día de hoy. Así que quejarse de que se está liquidando la gramática, es quejarse de que el idioma cambie, y por lo tanto quejarse de que hoy no hablemos latín.

No hace falta decir que estoy totalmente en contra de lo que dijo el señor Vargas Llosa. Pienso que no pertenece a alguien con criterio, objetivo e inteligente; lo que no quiere decir que no lo sea. Hay mucha gente que piensa igual que él, pero no se puede negar que tratar de evitar que la gente escriba de la manera más fácil es una tarea imposible. Aparte de que no es cierto que sean solo los adolescentes o los jóvenes. También los adultos escriben así en las redes sociales; claro, solo los adultos que están actualizados en el uso de estas opciones de comunicación. Estamos acostumbrados a hacer más eficientes las tareas cotidianas y necesarias. Que piense lo que quiera el señor Vargas Llosa, pero le convendría más llamar diferente a ese lenguaje y decir que está bien escrito: "¿Está escrito en español? ¡qué pésima gramática y ortografía tiene! ¿Está escrito en 'chat'? Aahh eso lo explica todo, ¡qué buen escritor es!"

Espero críticas y comentarios. 

El arte de escribir


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escribir

(Del lat. escribĕre).
1.     tr. Representar las palabras o las ideas con letras u otros signos trazados en papel u otra superficie. 



La escritura es una forma muy práctica de transmitir un mensaje, sobre todo porque no es necesario estar frente a la persona a la que va dirigido este. Pero es necesario escribir bien lo que se quiere decir para evitar malos entendidos, lo que en algunos casos puede ser peligroso. Los signos de puntuación son indispensables para dejar claro el texto escrito. Estos signos pueden dar significados muy diferentes a lo que queremos expresar. Una vez un grupo juvenil de una iglesia (templo) aquí en mi ciudad, escribió una carta para pedir permiso a una universidad de utilizar sus instalaciones, en la carta se presentaban a ellos mismos como "un grupo religioso, independiente de la Iglesia católica", y la universidad, con justa razón pensó que el grupo era de otra religión diferente a la católica, por lo que el grupo tuvo algunos problemas con un sacerdote de esa universidad. Los integrantes del grupo se indignaron diciendo que era un simple error. El problema es que no era un simple error, y es por eso que hay que tener mucho cuidado cuando se redacta un texto. Lo que ellos en verdad querían decir era "un grupo religioso, independiente, de la Iglesia católica", pero estaba mal escrito, y por lo tanto dieron información equivocada. ¡Hasta llegaron a catalogarlos como una secta! Pero yo estoy de acuerdo con la universidad, lo que ahí decía textualmente era que no formaban parte de la Iglesia católica; el error, por mínimo que sea, tenía consecuencias muy grandes. Como este ejemplo hay muchísimos, seguramente todos conocemos alguna anécdota parecida. Es por eso que hay gente que cobra por revisar textos, corregirlos, aclararlos y hasta editarlos.

Por otra parte, hay ciertas fallas en la actividad de escribir. Algunas oraciones que se escriben exactamente igual pueden tener significados diferentes con solo cambiar el tono de voz, para lo cual no existen indicaciones. Por eso es común que después de una oración encontremos palabras, a veces entre paréntesis o separadas por una coma, tales como 'sarcasmo' o 'jeje'. Esto suaviza el comentario que las precede, y determina que no se debe de tomar muy en serio. También por eso en los programas de mensajería instantánea (msn messenger, yahoo, icq, BBM, Hello!) existen dibujos de gestos que indican expresiones y el tono en que debe ser entendido el mensaje. Yo todavía suelo tener algunos problemas con los mensajes de messenger, porque se entienden muy diferente a como yo los quiero decir. 

Por lo tanto, cuando uno quiere dedicarse a escribir, ya sea por placer o por oficio, es muy importante tener en cuenta que quien lee el texto, muy probablemente no va a poder preguntar qué sentido se le está dando al escrito, y por eso es muy importante escribir claro y correctamente. 

Hace poco tuve un problema de este tipo, lo que finalmente motivo esta entrada. Yo escribí en un tablero de comentarios un sarcasmo, pero lo escribí mal. En el mensaje yo echaba de menos un comentario de otra persona, pero en realidad no era así. El problema fue que a quien mencioné, y otra persona más, no se enteraron que era sarcástico el comentario y las dos personas me lo hicieron saber. A mí me dio vergüenza hacer la aclaración porque eso requería hacer ver que no era un cumplido sino que más bien me estaba burlando del mencionado, y no quise verme, digámoslo con palabras burdas, mamón. Podrán pensar 'si no querías verte mamón, ¿por qué lo escribiste en un principio?' y la respuesta es que, en un principio no me importaba verme mamón, pero una vez que a quien mencionaba pensó que le estaba haciendo un cumplido, pensé que era demasiado aclararle que en realidad me estaba burlando de él. No sé, dije 'ya la regué, ni modo', para mí era demasiado continuar. 

Todo lo que podamos escribir, ya sean mensajes, comentarios, textos, etc., debe estar bien escrito; pero cuando se está debatiendo algún tema, es indispensable dejar claro lo que queremos comunicar. Por eso importa muchísimo las palabras que usamos, a quién nos dirigimos y lo que decimos; o sea el fondo y la forma. El fondo es el contenido del mensaje, lo que estamos diciendo, y la forma es cómo decimos eso y lo que utilizamos para referirnos a cada cosa. Si escribimos un mensaje correctamente nos sirve para dos cosas, primero para que nos entienda quien lo lee, y segundo para poder defendernos si es que quien lo lee lo interpreta de alguna manera distinta a la intencionada. Yo en lo personal intento siempre protegerme en los mensajes escritos. Y también trato de leer bien lo que escriben los demás, sobre todo si voy a contestar el mensaje. Esto es porque es muy común inferir información omitida en un texto (ya sea escrito u oral). Hace unos días se desató una discusión en un tablero de comentarios, y yo dejé una crítica escrita. En ese comentario que escribí no mencioné nombres, pero aun así me llegó un reclamo, haciendo referencia al mensaje sarcástico mal escrito que había publicado antes. En el mensaje de critica que dejé yo mencionaba a 'los creyentes' y como en ese tablero solo hay una persona que defiende la religión a morir, hubo alguien que supuso que me refería a esa persona, sin embargo yo escribí claramente 'los creyentes' para evitar señalamientos personales. Hubo otro que hasta me respondió con una 'traducción' de mi mensaje. En su comentario venía lo que yo escribí y abajo decía "traducción:…" y eso sí ya me pareció que estaba fuera de lugar. Uno mismo no puede afirmar que alguien quiso decir algo diferente a lo que está literalmente escrito en un texto. Lo más que uno puede hacer es preguntar qué quiso decir, o cuestionar si se refería a tal o cual cosa, pero nunca recriminar que en el mensaje está oculto otro mensaje, porque entonces la comunicación es deficiente y, la discusión, ridícula. 

Por lo tanto, desde un punto de vista personal, el arte de escribir también tiene que ver con saber leer, y tomar en cuenta que muchas cosas pueden afectar el mensaje final, incluso la percepción del lector. Por eso antes de publicar algún escrito hay que leerlo varias veces, tratando de detectar errores que se pudieran entender mal, y nos pudieran ocasionar algún problema. 

Opino que se deberían de inventar signos de puntuación para indicar el tono de voz con que deben de entenderse los mensajes escritos, (sarcasmo).

Saludos a Matalote.   ;-)

Despreciable ¿quién?

El lunes pasado me preguntaron si en la carrera de ingeniería civil nos enseñaron a tomar en cuenta la curvatura de la Tierra para los cálculos en la construcción. De hecho la pregunta fue: ah ¿tú eres ingeniero civil? ¿Entonces tú eres de los que creen que la Tierra es plana? De hecho es cierto, para los cálculos de construcción de obra civil se considera despreciable la curvatura de la Tierra. Aquí cabe aclarar que, en realidad, los que somos despreciables somos nosotros. El hombre en sí, y cualquier construcción que haga es de una proporción pequeñísima comparándose con el tamaño del planeta. La curvatura de la tierra tendría que ser considerada únicamente si esta afectara la nivelación de una obra, la cual nunca va a llegar a tener una dimensión tan grande para preocuparse por ese problema.

La edificación con más superficie del mundo es la planta Boeing, en Everett, Washington, en Estados Unidos. Cubre un área de 399,000 metros cuadrados aproximadamente. No llega ni a un kilómetro cuadrado, y su superficie es plana, porque es más fácil trabajar así. Pero en proporción a la superficie total de la Tierra (510 millones de kilómetros cuadrados), representa el 0.00000006647% de esta (son 7 ceros).

Lo más importante es que las construcciones se llevan a cabo por tramos. Al igual que en una integral matemática, la división del tramo en que se va a trabajar contra el área total de la tierra es tan pequeño que se considera recto, plano. Somos tan diminutos los humanos que no podemos hacer mega construcciones en un solo paso, siendo lógico que, por más rápido que queramos avanzar en una obra constructiva, nunca nos impida la curvatura de la tierra trazar un tramo tan chico. Tomando en cuenta la ciudad de Monterrey, y suponiendo que la parte más larga se hubiera construido toda absolutamente de un solo golpe, en realidad tampoco sería un problema. La ciudad, en su parte más larga tiene 40 kilómetros como máximo (gracias Google Earth) y eso es contando el área metropolitana. Si queremos saber qué curvatura se incluye en ese tramo, tomamos en cuenta que la Tierra distribuye 180º en 12,756 kilómetros aproximadamente y entonces... eehh bueno, era solo un ejemplo de lo despreciable que llega a ser para la construcción.
Incluso tomando en cuenta una carretera, y en el supuesto caso que aquella carretera se construyera desde el polo norte hasta el polo sur, lo más eficiente sería trazar una línea recta, la cuál pasaría por el centro de la Tierra, y esto sería muy costoso: la construcción debe ser rentable.

A los que construimos, lo que nos afecta más es la orografía de la Tierra. Esta sí tiene elementos considerables por ser igual de despreciables que nosotros, y las que no son despreciables también son inservibles para la construcción, ya sean montañas o cañones. La capa de la Tierra que tenemos que acomodar a nuestras necesidades no pasa de varias decenas de metros de profundidad. Tratar de cortar o rellenar terreno más de solo algunos metros es mucho más latoso y, sobre todo, costoso.

En vez de transformar cualquier terreno a nuestra medida es más fácil que nosotros nos adecuemos a lo que tenemos enfrente: construyendo escaleras, elevadores, rampas, usando coches, etc. Ejemplos de construcciones que llegan a asombrar por su dimensión son: el viaducto Millau, en Francia, el túnel del canal de La Mancha, (adivinen dónde), el Puente de la Confederación, en Canadá, o el puente más largo del mundo el Puente de la bahía de Hangzhou. En ninguno de los casos anteriores es necesario tomar en cuenta la curvatura de la tierra, solo la orografía.

Somos tan pequeños que para alcanzar a ver la curvatura de la tierra tenemos que estar mínimo a 10,000 metros de altitud, y eso apenas alcanzaría. Para poder ver la curvatura bien se necesitan alrededor de 18,300 m. de altitud. Contra eso, nuestras edificaciones son menos que cabezas de alfiler saliendo de una pelota de playa.

Donde sí se toma en cuenta la curvatura de la tierra (y no siempre) es en la topografía. Cuando se hace un levantamiento de extensas áreas de terreno, se realizan lo que llaman levantamientos geodésicos, y esos en realidad solo interesan a la Geodesia, que no se interesa en construir nada, solo en crear planos para determinar la forma de la Tierra y la ubicación de lugares en ella.

Como epílogo quería compartir lo que encontré cuando busqué cuál era el pozo más profundo jamás cavado, solo para ver si se pudiera considerar algún día la posibilidad de 'rebajar' la tierra para que no saliera tan curva una carretera que fuera del polo norte al polo sur:

 El pozo superprofundo de Kola, que es el más profundo del mundo no llega a los 13 km de profundidad, y ya no se podía trabajar ahí por el calor que hace dentro (120ºC); pero la corteza terrestre tiene un espesor que va de 7km (en el océano, en la parte más profunda) a 70 km (en las montañas). Otros pozos profundos han sido suspendidos por falta de financiamiento.

Espero no haber cometido errores en esta mini investigación. Si sí, háganmelo saber por favor para corregirlo.

'Vamos a aplastar...' 'Hay que pactar...'





















No quiero extenderme mucho en este post. El día de hoy decidí no escuchar las noticias ni leer el periódico. Hoy voy a descansar de tantas malas noticias y de comentarios de personas no pensantes. Me levanté a las 5 de la mañana (gracias cambio de horario) y me puse a trabajar en vez de tratar de volverme a dormir, pero el noticiero de Carmen Aristegui empieza a las 6 de la mañana y me dispuse a esperar para escucharlo. Apenas comenzó y el resumen de noticias incluía la marcha de ayer y las declaraciones de Javier Sicilia, a quien le asesinaron a su hijo hace poco más de una semana. Después de escuchar el inicio del noticiero entré al periódico electrónico cuyo dueño es un amigo mío, y me metí para leer su columna de opinión; mi amigo hablaba sobre la declaración de Rubén Moreira, hermano del presidente del PRI Humberto Moreira, a propósito de que iban a 'aplastar al PAN'. Mi amigo opina que no solo al PAN sino también al PRD. Después de eso decidí que no quería saber más acerca de lo que está ocurriendo hoy en mi país ni en el mundo. Ya mañana veré que hago. Pero con solo escuchar esos comentarios tan absurdos, incoherentes y estúpidos, me niego a llenar mi cabeza de más preocupaciones y más corajes, con esos dos tengo para un mes entero.

Primero las declaraciones de Javier Sicilia. Yo no había querido comentar al respecto porque este escritor está pasando por uno de los momentos más difíciles de su vida (tal vez el más difícil). Jamás quisiera pasar por lo que él esta pasando, y yo no sé cuál sería mi reacción si algo similar o lo mismo me sucediera. Pero después de escucharlo en diferentes noticieros diciendo que el gobierno debería pactar con el narco y, después de recibir criticas por esa declaración, decir que no se refería a que el gobierno debería rendirse sino simplemente poner reglas para la guerra que se está librando, no puedo dejar de opinar al respecto. Me parece simplemente ilógico lo que está diciendo este señor. No hace sentido nada de lo que dice. Primero dice que hay que pactar, luego dice que se refería a que hay que poner reglas en esta guerra, y dice que en todas las guerras hay pactos; que no se deberían tocar a los niños, ni a los jóvenes,  ni a los ancianos. Primero que nada, no es cierto que en todas las guerras hay pactos. Segundo, esta no es una guerra entre civilizaciones, o entre países, ni siquiera entre razas. Esta es una guerra de el estado contra los criminales, y por ser eso, criminales, ellos no tienen ningún código de ética. Los narcotraficantes no tienen escrúpulos, por eso tienen poder, porque a ellos no les importa matar a quien sea, a quien se tenga que matar para lograr lo que quieren. Y aparte, ¿qué quiere decir con que hay que pactar que no se toquen a niños?, ¿está diciendo que el estado, el ejercito, ejecuta a niños y a ancianos igual que a los narcos? No es una táctica del ejército asesinar a niños, esa práctica es únicamente de los criminales. Entonces eso quiere decir que él propone que el gobierno pacte con los criminales que ellos no maten a mas jóvenes o niños o ancianos, ¿y qué va a dar a cambio el gobierno? Lo siento, por más que lo pienso y le doy vueltas, no puedo opinar otra cosa más que es una tontería lo que dijo Javier Sicilia. Entiendo que está pasando por un momento extremadamente doloroso y que su indignación y paciencia están rebasados; puede ser que su desesperación e impotencia lo lleven a decir eso, y no estoy juzgando a la persona, solo sus proposiciones. También a Alejandro Martí le sucedió lo mismo, incluso peor ya que su hijo estuvo secuestrado varios meses, también lo mataron y su actitud fue, para mi gusto, de mucha más altura y con proposiciones coherentes. De antemano pido una disculpa si a alguien le puede parecer ofensiva mi opinión.

Y ahora, después de criticar la propuesta de alguien que no está en el mejor estado de ánimo por culpa de muchos actores incluidos los políticos y los criminales, otro alguien hace otro comentario igual de indignante. Este personaje no perdió a ningún hijo, no es víctima del crimen del que tiene culpa sin lugar a dudas, y aparte le pagan con dinero de la ciudadanía. Rubén Moreira se atreve a decir que su partido político va a aplastar al partido en el gobierno. No me importa de qué partido sea ni a qué partido critique, simplemente esa forma de hablar, de expresarse, diciendo que van a aplastar al otro partido, me llena de rabia. Aún peor, mi amigo, que es militante de ese partido, lo apoya y va más allá, diciendo que no solo al partido en el gobierno sino al otro partido de oposición. ¡¿En qué chingado país vivimos?! ¿No se quejan los partidos de que las críticas de unos a otros desprestigian la imagen ante los ciudadanos? ¿No se quejan de la guerra sucia en las campañas electorales? ¿No se supone que los políticos deben de pensar en el país primero y luego en sus partidos? (Ya sé, es una pregunta muy inocente, sin embargo me rehúso a aceptar que la costumbre se sobreponga al deber ser).  Reitero lo que he dicho antes: odio a todos los políticos. Si están desprestigiados ante la sociedad, no es por lo que se digan unos a otros, sino porque no dan resultados, porque se enriquecen cuando llegan al poder y, estando ahí, su única preocupación es como mantenerse. Ellos son los culpables de que el narco haya llegado hasta donde está. Muchos de ellos son cómplices del narco. Todos los partidos están corruptos, todos los partidos son pésimos. A ninguno le interesa otra cosa que ganar la elección, ¿y se atreven a criticarse unos a otros diciendo que el otro es peor? Aún más, mi amigo comentaba que el siguiente gobierno, de ser priista, tenía que llegar con el apoyo del partido y también de los partidos opositores. Hazme el $#*&;! favor. ¿Con qué cara pides el apoyo cuando antes dices que los vas a aplastar? ¡Pónganse a trabajar! ¿No les da vergüenza que hayan encontrado otra vez decenas de cuerpos asesinados en un estado gobernado por el PRI?  En serio nuestra política está para llorar.

Después de eso, me propuse escuchar música y leer mi libro en mi tiempo libre, y no saber más de lo podrido que está este país. Por lo menos el día de hoy, no quiero estar enterado.


-La imagen suerior derecha es una caricatura de Paco Calderón (www.pacocalderon.net)