Rainmaker

Cuando tenía 10 años le pedí a mi mamá que me comprara un libro que se llamaba 'El fabricante de lluvia'. La novela me aburrió desde el principio, me quedé estancado, y nunca lo terminé. Pero en 2008 me di cuenta que del total de libros que tenía en mi estante, no había leído alrededor de 25%, y lo peor era que seguía comprando libros para leer. Entonces decidí no comprar más libros hasta haber leído todos los que tenía. Los acomodé horizontalmente en mi librero para identificarlos; siempre me ha gustado ver mis libros como trofeos que gané por mi esfuerzo. Por eso más me daba pena ver tantos libros que ni siquiera sabía de qué se trataban. Me decidí a presumir solo los libros que había leído, y comencé a leer aquellos que había dejado en 'stand by'.

Como eran tantos libros y no sabía por cuál empezar, decidí retomar el primer libro que dejé trunco: ‘El fabricante de lluvia’. Ciertamente el libro es bastante aburrido, sobretodo para un niño de 10 años. De toda la historia solo hubo un episodio que me entretuvo y llamó mi atención. De nuevo batallé, pero esta vez sí lo terminé, y me perdoné por no haberlo terminado 15 años antes. Pero después de terminar ese, seguí con otros con los que me llevé muy gratas sorpresas. Retomé un libro italiano que compré cuando estudié en Turín. Enseguida recordé por qué lo había dejado inconcluso: en la primera página del libro había una frase que no había entendido. Una frase es exageración, fue una sola palabra la que no entendí y eso me hizo renunciar al libro completo. Vamos, mi italiano no era tan bueno cuando escogí el libro y mi intención era mejorarlo, no frustrarme. Pero esta vez me tragué mi orgullo, busqué el significado y continué con la lectura. Y cada vez que no entendía algo, lo buscaba en el diccionario o en internet. Aprendí más italiano, y leí uno de los mejores libros que he leído hasta ahora. 

De todos los libros que terminé, más de la mitad valieron la pena. Leí al menos dos que están en mi lista de favoritos. Y también hubo algunos que otra vez no terminé; pero esta vez no me sentí mal por no terminarlos. Les di su oportunidad, pero hay libros que no son para todos. También rompí mi propósito de no comprar más libros mientras no hubiera terminado los que tenía, pero tampoco eso me importó mucho; hay algunos libros que me llaman poderosamente mi atención, y no me da la gana dejarlos para después. Pero este ejercicio me ayudó mucho a leer más. Alguna vez leí los derechos del lector de Daniel Pennac, que compartió Sergio de Regules, y uno de ellos era dejar sin terminar un libro. Y estoy muy de acuerdo con eso, pero también pienso que hay que darle oportunidad al libro para que nos cautive. (Otro de los derechos es el derecho a no leer; muy importante para nosotros los lectores que a veces nos sentimos mal por pasar semanas o incluso meses sin levantar un solo volumen). Pero si el libro que escogimos no nos atrapa o no nos entretiene, podemos hacerlo a un lado y tomar otro. La lectura se trata de disfrutar y hay millones de libros para escoger, no hay necesidad de casarnos con uno. Es justamente por eso que fracasan los intentos de infundir la lectura en los niños cuando van a la escuela: en vez de preguntarles qué quieren leer, les obligan a leer libros que escogen otras personas. O les obligan a leer clásicos que les dicen que les deben de gustar, porque son clásicos; si a casi todos les gusta por qué a ti no. Pues porque no somos iguales todos y muchos clásicos son aburridos, por eso.

Pero lo bueno es que por material no paramos. Hay suficientes temas, cuentos, novelas, biografías, series y tragedias para entretener años y años de lectura; hay libros de todos los géneros, para todos los gustos y para todas las edades. Diferentes tipos de lectura para diferentes estados de ánimo y diferentes puntos de vista. Se puede comenzar a leer en cualquier lugar y a cualquier edad. Se puede empezar a leer con lo que le gusta y le interesa a uno; y eso te lleva a leer de otros temas que a su vez te llevan a otros temas. No se necesita ser el gran lector para ser un lector cotidiano. Se puede comenzar leyendo blogs (guiño) o revistas de los temas que nos interesan. Si no sabemos qué leer, hay muchas maneras de encontrar algo que nos interese. Podemos platicar con gente que lee, amigos que tengan el hábito y puedan contarnos sobre algún libro interesante. Podemos leer recomendaciones de libros en Amazon y otros medios electrónicos que venden libros; leer lo que otros piensan ayuda mucho a decidir si empezar a leer un libro o no. 

En fin, excusas para no leer hay muchas, y sin embargo, hay muchas más razones para empezar a leer. Y para mí, ese fabricante de lluvia que me desalentó cuando era niño también me quitó esa responsabilidad autoimpuesta de leer sin gusto, y me ayudó a  leer más, siempre disfrutando lo que leo.

 

La estupenda vida de los inadaptados

Si vieron alguna vez la película de Rodolfo el Reno de 1964, se acordarán de un lugar a donde llegaban todos los juguetes que no encajaban en el mundo. Estos juguetes no funcionaban para lo que estaban hechos: había un avión que no volaba y un tren con llantas cuadradas. Este lugar se llamaba La isla de los juguetes inadaptados. Rodolfo el reno llegaba ahí con su amigo el duende que quería ser dentista. En la historia ellos querían quedarse ahí, porque se sentían a gusto entre otros personajes que tampoco encajaban en la sociedad. 

En nuestra sociedad, la tecnología nos dio nuestra propia isla de los inadaptados: Facebook. Pero en vez de ser un lugar donde pudieran encajar los que no encajan en ningún lugar siendo como son y escondiéndose de los demás, este es un espacio donde todos los inadaptados pueden hacer creer a los demás que no lo son. O por lo menos intentar hacer creer.  Usan Facebook como un disfraz en el que se sienten cómodos porque la gente no puede ver lo que realmente hay dentro de la botarga. Pero, lo que al parecer que no se dan cuenta es que nadie confunde un disfraz con la realidad. Aunque no se puede saber cómo es la persona dentro del disfraz, sabemos con certeza que no es realmente así como la vemos. Al final los únicos que lo creen son los mismos inadaptados que se esfuerzan por engañar a los otros. 

No se necesita Facebook para ser de esas personas. Antes del Facebook ya existían todos los que mentían sobre su vida para hacerla más interesante para los demás. Pero ahora con esta red social, es más fácil para ellos aparentar lo que no son. Con fotos y estados publicados en su muro, se esfuerzan por mostrarle a todos lo estupenda que es su vida. Y ¿cómo es que nos damos cuenta del disfraz que están usando? Porque no dejan de hablar de su estupenda vida todo el día, todos los días. Si platicas con tus amigos un sábado por la noche con cerveza te vas a dar cuenta que nadie platica que se compró dos camisas en el cetro comercial, y nadie presume que haya manejado su coche, a menos que se haya subido a un Audi R8  o algo por el estilo; porque ese es el ambiente en el que te mueves. Si le platicas eso a un albañil, te va a tachar de presumido, engreído y mamón, porque para ellos comprar camisas en el centro comercial es un lujo que no se pueden dar, y simplemente no tienen carro, no puede ni conducir uno económico. Por eso mismo, cuando platicas con alguien que tiene mucho dinero, no te presume que se compró ropa carísima en alguna tienda europea o en Nueva York, porque para ellos eso es normal. Cuando te lo presumen es cuando te das cuenta que es especial para esa persona. Por lo tanto, cuando entras a Facebook y ves que alguien publica todos los días que se fue de compras a no sé dónde, que se va de viaje a aquí y a allá, y hasta publica su ubicación para que sepas que estuvo en el aeropuerto, te das cuenta que aunque quieren aparentar que su vida tiene un nivel, en realidad eso que presumen es algo especial para ellos, no lo normal.




Y lo más triste de la vida de los inadaptados es cuando alguno quiere demostrarle a todos cuánto quiere a su novio o novia, o a su esposo o esposa. Cuanto más cyber-afecto se demuestran, menos creo que estén enamorados. El cariño se nota con muchas otras cosas que no son el falso “te amo con todo mi corazón” del cuál esperan recibir 100 ‘likes’. Esas personas se parecen a los que practican los cursos de autoayuda y repiten mil veces soy rico, para ver si así se les cumple.


Tratar de hacer creer a los demás que tienes una estupenda vida cuando no la tienes me recuerda a la escena de The Devil Wears Prada, cuando la asistente se da cuenta de que no quiere convertirse en su jefa, y la jefa (Meryl Streep) le dice que no sea ridícula, que todos quieren la vida que ellas tienen. La asistente se da cuenta que efectivamente, todos quieren esa vida, pero solo porque no saben lo que conlleva. En esa escena, Meryl Streep termina la frase y se acomoda los lentes oscuros, como poniéndose la máscara que todos quieren ver para salir del coche hacia los periodistas que le toman fotos y que todos la vean y la envidien, aunque su vida esté por los suelos. Y nosotros como espectadores de la película sabemos su realidad. Lo mismo pasa cuando en Facebook la gente trata de engañar publicando exageraciones de su estupenda vida.

 

Encontrar un regalo perfecto

Es muy agradable encontrar regalos para alguien más que uno disfruta mucho también. No como la bola de boliche que Homero Simpson le regaló a Marge, sino un autentico regalo que se le hace a alguien pensando solamente en esa persona pero que da gusto regalar y a veces uno también llega a disfrutar de él. 

Desde hace algunas semanas la gringa se emocionó diseñando casas en las que podríamos vivir en un futuro. Como nos vamos a casar el proximo año, estamos viendo si nos queremos cambiar de casa. Hemos estado viendo casas en venta y renta cerca de donde vivimos o en ubicaciones donde nos gustaría vivir. Y con mi nuevo trabajo donde tengo que administrar los proyectos de construcción de casas-habitación, tuve la oportunidad de llevarla a ver las casas que estamos construyendo, las ubicaciones, y los planos de arquitectónicos. Pero esto de diseñar nuestra casa  empezó cuando se puso a dibujar la distribución de la casita en la que vivimos hoy. Luego le di ideas de cómo pudiera una casa para que no se encasillara con la distribución de esta casa en particular; le dije que pensara que incluso el terreno puede ser diferente y se pueden diseñar otras cosas, y ahi se desató. Empezó a diseñar en papel una casa para un terreno que esta a dos cuadras de donde vivimos, y que le gusta mucho porque es esquina de manzana. Lo primero que me pidió fue un borrador porque el del lápiz ya se había acabado. Luego llegué del trabajo con 20 hojas impresas que no se iban a utilizar, y se las di para que dibujara más casas; a la semana ya se las había acabado todas. Como la vi muy entusiasta, se me ocurrió que debía de haber alguna aplicación para el teléfono o el iPad que hiciera diseños arquitectónicos, entonces la busqué y encontré una muy completa y muy amigable. Nos pusimos a diseñar casas e incluso a competir a ver quien terminaba con el mejor diseño. Pero como la versión gratis de la planeación no dejaba guardar archivos propios, a la mañana siguiente Robin ya había pagado los 10 dólares que cuesta, y ya había rehecho lo que llevábamos diseñado la noche anterior.

Así ha estado, entretenida soñando cómo puede ser nuestra casa, qué queremos incluir, y cuánto espacio necesitamos. Batallando con los metros y los pies, y pero aun porque ni en metros ni en pies tiene sensibilidad en las dimensiones que se necesitan para una sala, una recamara o un comedor. Eso sí, la cocina la deja siempre más grande que las recamaras. 

Pero es por esto, y porque el próximo mes cumple años mi novia adorada, que cuando fui al Price Costco el viernes y vi un libro de esos que normalmente ves en las mesas de café o en algunas salas de conocidos sobre casas. El libro se llama Casas de Bajo Presupuesto, y tiene muchos diseños muy interesantes, con fotos y dibujos. Me gustó mucho desde que lo vi, pero hojeándolo me convenció de comprárselo de regalo de cumpleaños a Robin. Había otros libros parecidos, pero ninguno me gustó tanto. Uno era de diseños interiores, y otro que se llamaba Casas Bellas, pero se enfocaba mucho en acabados muy fantoches. Por lo tanto le compré el libro. 

Se lo tuve que dar hoy mismo, mas de un mes antes de su cumpleaños. El problema fue que cuando lo traté de esconder en el carro para no bajarlo, lo maltraté un poco, y me di cuenta que no lo iba a poder esconder ahi un mes. Cómo tenía que buscar un lugar para esconderlo en la casa y el libro no es pequeño, decidí dárselo ya y decirle que es su regalo de cumpleaños adelantado. Obviamente e emocionó mucho y lo empezó a ver, y lo primero que me dijo fue: ¡qué bien! está en español y en inglés, no voy a batallar para leerlo. Me dio mucho gusto este hecho porque en realidad no pensé en eso. A pesar de que el libro son en 90% imágenes, hay una descripción de la casa al inicio de cada una, y sería incomodo para Robin tener que leer en español algunos términos técnicos que incluyen. Aparte de que en nuestra casa las cosas en general serán bilingües. Es parte de juntar las culturas.

Pero ahora que lo estoy leyendo, me di cuenta que no solo viene en español e inglés: ¡también viene en italiano y en portugués! Justamente son los idiomas que conozco. Obviamente me emociona por el hecho de que no fue planeado, solo me gustó el libro y lo compré. Me parecía un muy buen regalo para Robin y ahora resultó ser uno excelente también para mí. Es una de esas situaciones donde siento que hice una muy buena compra; y encontré un regalo perfecto para mi novia, para nuestra casa y para mí. 





Conecta los puntos


En el 2006 tuve un accidente automovilístico: me pasé un alto y choqué contra una chica que me contrató para un nuevo trabajo 9 años después.

En 2011 tenía 3 proyectos estables y mucho dinero ahorrado sin planes de casarme pronto, por lo que decidí dejar la casa de mis papás e irme a compartir renta con dos amigos. Después de 3 meses me cancelaron mis proyectos "estables" y me quedé sin trabajo. Empecé a buscar empleo y después de varias entrevistas sin suerte una chica me llamó de una empresa que se llama Prodensa. Una semana después estaba trabajando en esa empresa, y tres años después me comprometí con la hija de uno de mis clientes del primer proyecto en el que trabajé para Prodensa.

Me gusta pensar en los caminos que tuve que tomar para llegar a donde estoy. Si no decido salirme de casa de mis papás, y tan inseguro estaba que fue un volado (literalmente) lo que me hizo tomar esa decisión, no hubiera estado en apuros económicos cuando me cancelaron los tres proyectos que tenía para asegurar mi independencia en el corto plazo. Si no hubiera estado en apuros, no hubiera entrado a Prodensa en 2012. Si no entro a Prodensa, no conozco a quien ahora es mi suegro, Randy, y por quien conocí a mi novia. Y no le hubiera comprado un anillo de compromiso.

Y si hace nueve años no hubiera chocado con aquella chica, que después me dijo que se llamaba Kathia, no la hubiera conocido. No hubiéramos sido amigos y por lo tanto, no la hubiera reconocido hace dos meses cuando fui a una entrevista para una empresa que esta en el mismo edificio de oficinas donde ella trabaja. Ni siquiera estaba tan interesado en el trabajo cuando me llamaron. Fui a esa entrevista solo por no dejar. Por lo que me sorprende muchísimo que me llegó una oportunidad profesional indirectamente gracias a eso. Me sorprende pensar en lo que tuvo que pasar para que esto sucediera, y me deja pensando en lo que puede estar pasando ahorita, que en un futuro tenga una repercusión interesante en mis planes.

Me deja la responsabilidad de procurar mi presente, por no saber el futuro que pudiera afectar. De dejar una buena relación con todas las personas con las que convivo, o por lo menos con la mayoría. Evitar conflictos y problemas innecesarios. Escoger bien las batallas. De agradecer a todos los que te ayudan en el camino. De ser humilde y respetuoso con todos. Pero sobre todo me deja la responsabilidad de valorar cada aprendizaje, cada oportunidad. Porque nunca sabes qué te va a salvar en el futuro. Y si con quien fuiste buena persona resulta no corresponder, por lo menos mal no te hizo.

Me voy de mi trabajo muy agradecido y muy entusiasmado. Muy agradecido con mis jefes, en especial con mi jefe directo. Muy entusiasmado por el conocimiento que me dejó Prodensa. La experiencia ganada es invaluable. Conocí a mucha gente buena, amistosa, agradable. Me quedo con mucha gente a quien le tengo muy buena estima. Me voy con amigos nuevos, y con novia. Sé que dejé muchas puertas abiertas, y también se que hay otras que cerré al salir. Pero me voy contento. Y estoy muy seguro que en el futuro, no se cuándo, pero mis tres años en Prodensa me van a alcanzar, y voy a volver a hacer el recuento de lo que tuvo que haber pasado para llegar ahí.

El mensaje a los espíritus



Estoy leyendo un libro muy interesante acerca de la historia de la humanidad (De animales a dioses, Breve historia de la humanidad de Yuval Noah Harari, editorial DEBATE). Cada capitulo que leo es un deleite y me hace reflexionar mucho. Acabo de leer una parte que me llamó mucho la atención y quería dejarla por aquí. 

El capítulo trata sobre el imperialismo y la conquista de las civilizaciones en el mundo entre los siglos XV y XIX, pero los parrafos cuentan una anécdota muy interesante: 

El 20 de julio de 1969, Neil Armstrong y Buzz Aldrin ponían un pie sobre la superficie de la Luna. En los meses que antecedieron a su expedición, los astronautas del Apolo 11 se adiestraron en un remoto desierto de aspecto lunar del oeste de Estados Unidos. La zona es el hogar de varias comunidades de americanos nativos, y hay una historia (o leyenda) que describe un encuentro entre los astronautas y uno de los habitantes locales:

      Un día, mientras efectuaban actividades de adiestramiento, los astronautas se encontraron con un anciano americano nativo. El hombre les preguntó qué hacían allá. Le contestaron que formaban parte de una expedición de investigación que muy pronto viajaría a explorar la Luna. Cuando el anciano oyó esto, quedó en silencio por unos momentos, y después pidió a los astronautas si le podrían hacer un favor.
- ¿Qué quiere usted?- le preguntaron.
- Bueno- dijo el anciano-, la gente de mi tribu cree que en la Luna viven espíritus sagrados. Me preguntaba si ustedes les podrían transmitir un mensaje importante para ellos de parte de mi pueblo. 
-¿Cuál es el mensaje?- preguntaron los astronautas.
     El hombre pronunció algo en su lenguaje tribal, y después les pidió a los astronautas que lo repitieran una y otra vez hasta que lo memorizaron correctamente.
-¿Qué significa?- preguntaron los astronautas.
-¡Oh!, no puedo decírselo. Es un secreto que solo nuestra tribu los espíritus de la Luna pueden conocer.
     Cuando volvieron a su base, los astronautas buscaron y buscaron hasta que encontraron a alguien que podía hablar el lenguaje tribal y le pidieron que tradujera el mensaje secreto. Al repetir lo que habían aprendido de memoria, el traductor empezó a reírse ruidosamente. Tras calmarse, los astronautas le preguntaron qué quería decir. El hombre les explicó que la frase que habían aprendido de memoria con tanto cuidado decía: “No crean ni una palabra de lo que esta gente les diga. Han venido para robarles sus tierras”.

De ser cierta la anécdota, me pareció muy conmovedora. Un nativo que conoce lo que le hicieron a su pueblo trata de advertir a otro pueblo, que ni siquiera sabe si existe, de un gran peligro. Lo hace en su propio idioma creyendo que en la Luna pueden llegar a entenderlo de haber personas ahí. 

Parece que la indignación y el dolor por lo que perdieron sigue vigente después de 400 años. Y me hizo pensar que no todos ven a la tecnología y los avances científicos como un progreso. Conocemos la historia de lo que los vencedores hicieron a los vencidos. Si no hubiera tanta crueldad en esos hechos, todos celebraríamos indudablemente lo que hemos alcanzado con el conocimiento. Aunque bueno, tal vez no.  

Caminando juntos (Walking together)

Ya desde hace mucho tiempo me di cuenta que no valía la pena preocuparse por tener novia, por enamorarme, por estar con alguien o por no quedarme solo. Hasta llegué a pensar en la posibilidad de nunca encontrar con quien estar a gusto y pleno. Me siento muy bien sin esos prejuicios de  la vida en pareja o solitaria. Empecé a hacerle más caso a los dichos de "más vale solo que mal acompañado" o lo que dijo Robin Williams "Solía pensar que la peor cosa en la vida era terminar solo. No lo es. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo". Me convencí de que para llegar a encontrar a alguien con quien valiera la pena estar, primero tenía que entender que es necesario poder ser feliz solo. Si no eres feliz contigo mismo, tal vez puedas encontrar la felicidad con alguien más, pero tu felicidad siempre dependerá de otra persona. Yo no creo que mi felicidad deba de estar fuera de mi control. Si puedes ser feliz contigo mismo, cuando encuentras a alguien con quien quieres estar, resulta más sencillo ser feliz y hacer a alguien feliz; porque no estás con alguien por necesidad, sino porque en realidad quieres estar con ese alguien. Y yo por fin encontré a alguien con quien quiero estar y con quien quiero compartir mi vida.

Encontré alguien a quien amo y me ama. Con quien pude establecer una relación con nuestras propias reglas y sin clichés. Nadie nos presionó para hacer nada que no quisiéramos, y las tradiciones sociales poco nos importaron para comportarnos de una manera que no fuera como realmente queriamos. Cuando me pregunten si vine por mi libre y espontanea voluntad, voy a decir que sí confiado en que es totalmente cierto. Nunca me había sentido con tanta libertad en una relación de pareja. El complemento que no limita ni afecta la otra parte, simplemente comparte y disfruta de la compañía, de la visión imperfecta y que así la desea, imperfecta.

Las ganas de compartir experiencias, tiempo, espacio. Saber que para lograr que una vida funcione y se disfrute se necesita aportar con generosidad nuestro ser. Al final es todo lo que tenemos, nosotros mismos; lo demás son ficciones de nuestra imaginación. Por eso nos damos y nos entregamos, para sentirnos vivos. Porque solo importamos nosotros. Nosotros. Qué bonita palabra. Ya no soy yo, ya no es ella. Y sin embargo, lo que nos hace especiales es que vamos cada quien en su camino, pero agarrados de la mano. Caminando juntos.

Por eso hoy es un día diferente. Porque doy un paso más en mi vida, pero no lo doy solo, tal vez por primera vez. Y quiero seguir caminando acompañado, pero no por estar acompañado, sino porque quiero estar con ella. No me interesa estar casado. Quiero casarme con ella. Y por eso hoy voy a pedirle a mi novia que se case conmigo.





It's been a while since I realized that it was not worth worrying about finding a girlfriend, falling in love, being with someone or not ending alone. I even thought about the possibility of never finding someone with whom to feel at ease and fullfilled. I feel very well without those prejudices about the married life or the lonely life. I began to pay more attention to the words of "better alone than in bad company" or what Robin Williams said "I used to think that the worst thing in life was to end up all alone. It's not. The worst thing in life is ending up with people who make you feel all alone". I am convinced that in order to find someone worth being with, I first had to understand that it is necessary to be able to be happy by myself. If you can't be happy on your own,  you might be able to find happiness with someone else, but your happiness will always depend on another person. I do not think my happiness should be out of my control. If you can be happy all by yourself, then when you find someone you want be with, it is easier to be happy and make someone happy, because you are not with that person out of necessity, but because you really want to be with that someone. I finally found someone I want to be with and with whom I want to share my life.

I found someone whom I love and who loves me. With whom I was able to establish a relationship with our own rules and without clichés. Nobody pressured us to do anything we didn't want to do, and we did not follow social traditions when we didn't think they fitted us. When the judge asks me if I came spontaneously and by my own free will, I will say yes with confidence because that is absolutely true. I had never felt so free in a relationship. The complement did not limit or affect the other part, but it simply shared and enjoy the company of imperfect companion; and thats exactly how it was wanted, imperfect.

The desire to share experiences, time, space. Knowing that to achieve a life worth living, work and enjoyment is needed in order to give  ourselves generously to each other. As it is all we have, ourselves; everything else are figments of our imagination. That's why we fully give ourselves, to feel alive. Because only we matter. We. What a beautiful word. It is no longer I, it is no longer her. And yet, what makes us special is that we can each walk our way holding hands. Walking together.


So today is a different day. Because I'm giving a big step in my life. But I won't give it alone, maybe for the first time. And I want to keep walking accompanied. But not for the sake of being accompanied, but because I want to be with her. I do not want to be married. I want to marry her. And so today I'm going to ask my girlfriend to marry me.

TERMINATOR



Para entender por qué Terminator 2: Judgment Day es una de las mejores películas de ciencia ficción y su trascendencia en el cine, lo primero que debemos tomar en cuenta es que para cuando la película se estrenó no existía Jurassic Park, ni Independence Day, ni tampoco The Matrix. Los efectos especiales fueron muy vanguardistas e incluso hoy están muy vigentes. Y no solo fueron los efectos especiales y visuales lo que hicieron exitosa a esta película, sino la argumento en sí. La primera parte de esta historia fue lanzada 7 años antes, en 1984. La trama prácticamente la repitieron en 1991, pero lo interesante es que hubo una evolución de personajes y de argumento entre las dos películas. En la primera la protagonista es Sarah Connor, una joven normal, que trabaja como mesera. La trama es que un robot enviado del futuro la quiere matar porque ella tendría un hijo que sería el líder de la resistencia humana en el futuro, que lograría vencer a las máquinas, comandadas por Skynet. Las máquinas quieren evitar que ese niño nazca. Los humanos por su parte envían a un soldado a que la proteja, y el giro de la película es que este soldado resulta ser el padre del hijo que tendrá Sarah Connor.

En la secuela de The Terminator, Terminator 2, pasaron ya 13 años de la primera película. Sarah Connor está internada en un manicomio por ser responsable de un atentado contra una fábrica de computadoras (todos sabemos por qué quiso hacer eso). Ya no es una mujer tímida sino una guerrera que entrena y se defiende sola. John Connor, su hijo, es un adolescente problemático que vive con tutores y tiene una mala impresión de su mamá, la cree loca. En esta película las máquinas intentan de nuevo eliminar a John Connor, y envian a un robot para matarlo, pero esta vez e sun modelo más avanzado, T-1000, que puede tomar la forma de cualquier persona. Los humanos por su parte envían proteccióin para John Connor, pero no es un humano sino un robot como el que enviaron las maquinas en la primera película: y ahora sí tenemos una película de acción con muchos y muy buenos efectos especiales y visuales.


El hecho de que la historia haya evolucionado tan bien de una entrega a otra hace que no veamos un refrito sino realmente una continuación de la trama principal. Y los personajes escogidos para dar continuación fueron excelentes opciones para que la historia fuera profunda, no solo pura acción. Incluso que Sarah Connor pase de ser una mesera temerosa que necesita protección, a una soldado que se encarga de entrenar a su hijo y protegerlo, da espacio a que en la última parte de la película se vuelve ella misma una asesina que intenta impedir el futuro que no le conviene. Se vuelve ella misma un "terminator" que intenta matar al inventor de Skynet.


La película tiene muchas escenas célebres y casi todas tienen que ver con el robot T-1000. La más memorable de todas es cuando el robot hecho de metal líquido se congela tras estrellarse un trailer de nitrógeno liquido; el T-1000 se va congelando con cada paso que da hasta que se queda pegado al piso y se rompe tratando de avanzar. Una escena clásica y revolucionaria en cuestión de efectos especiales.
Por eso ahora que sale Terminator Genisys, por más que la película haya sido muy entretenida, nos deja a deber a los fans de Terminator, porque no hay ni una sola escena que se vaya a quedar grabada en la memoria, no hay novedades en cuestión de efectos especiales, y los personajes que mostraron no trajeron nada nuevo a la trama. No hay un "come with me if you want to live" de la primera entrega o un "hasta la vista, baby" de la segunda. No hay evolución de una mesera a una guerrera, ni de un robot de animatroics a un robot metamórfico de CGI. Nada memorable. Y de Terminator 3; Rise of the Machines y Terminator Salvation, no vale la pena ni hablar.



Tal vez la nostalgia nos haga agradecer los esfuerzos por mantener viva la saga, pero en realidad si hablamos de Terminator, se debe de hablar de The Terminator de 1984 y Terminator 2: Judgment Day de 1991, no hay más.



Lo dijo Jacobo


Claro que lo conozco. Crecí viéndolo dar noticias en la noche, en 24 horas. También en ECO, y muchas veces en la televisión dando entrevistas o reportajes. Ya estaba viejillo en ese entonces, y yo no sabía mucho, creía que era (y en realidad lo era) un hombre respetable. Pero después crecí y empecé a conocer la terrible historia de mi país y cómo el gobierno corrupto quería y lograba tener al pueblo controlado. Cómo engañaban a las personas para ocultar los peores crímenes. Y cómo la televisión era su principal arma, y ahí estaba Televisa, los noticieros y Jacobo Zabludovsky.

No, a mí no me tocó vivir Tlatelolco en 1968. No me tocó vivir las elecciones presidenciales donde ganó Luis Echeverría, ni José Lopez Portillo; ni siquiera la de Miguel de la Madrid. Nací después de todo eso y me tocó vivir el cambio cuando por fin pensaba por mí mismo, pero no gracias a Jacobo Zabludosvsky. Él fue parte del sistema y fue instrumento de los tiranos que gobernaban (y gobiernan) este país. Se ganó la credibilidad de la gente y usó ese poder en contra de ellos. Hoy escuché cómo lo elogiaban en la radio por su trayectoria periodística, y recordaban lo que las señoras decían cuando platicaban de noticias que más bien serían chismes: "lo dijo Jacobo". Como si por decirlo él tuviera que ser verdad por fuerza. Y ¿era su culpa? No. Era la culpa de todos los que creían a ciegas, pero que no puedo culpar mucho porque en ese entonces no tenían al alcance la información como la tenemos ahora. Sin embargo el legado de Jacobo todavía sigue. Dile a los periodistas que digan una mentira hasta que la gente lo crea. Adela Micha decía hoy que Jacobo Zabludosvky inventó el periodismo en televisión; me parece una exageración, pero incluso si en realidad fuera el inventor, mucha más razón tendríamos para recriminarle que gracias a su forma de hacer periodismo por televisión la gente vivió sumida en el control del gobierno durante tanto tiempo.


Lo defienden los periodistas, dicen que fue víctima de la época que le tocó vivir. No lo dudo, sin embargo a los héroes no se les recuerda si no se sublevaron contra el tirano, incluso si no triunfaron. Al artista no se le recuerda por sus vicios sino por su arte, pero si su arte era producto de la violación de derechos, nadie lo considera un artista digno de ser recordado. No dudo que Jacobo fuera muy bueno haciendo lo que hacía, pero el hecho de ser un sirviente de los políticos que se dedicaban a tirar al barranco a este país no se le debe de perdonar, por grandes que hayan sido sus reportajes. Muchos soldados nazis también seguían ordenes de sus superiores y nadie los defiende por hacer lo que hicieron. Escuchar a todos los periodistas, reporteros, radiolocutores y conductores de noticieros alabarlo y decirle maestro y recordar de anécdotas que vivieron con él, solo me recuerda a los políticos corruptos que cuando mueren solo son elogiados por otros políticos corruptos.


Por eso me da mucho gusto que se le negó el Doctorado Honoris Causa que le iba a otorgar la Universidad Veracruzana. La gente lo impidió. No se le da reconocimiento a la trayectoria de alguien que perjudicó a su país. Lo repito, no dudo que fue un gran reportero, pero no veo razón por la cuál hablar bien de él, cuando ayudó a mantener la dictadura perfecta porque la gente creía lo que decía solo porque él lo decía.